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I Love Being a Priest!

 

6:30 a.m.: Holy Mass in Colorado with our seminarians -- what a wonderful way to begin our day!  Father Wesley Schawe, our vocation director, and I were visiting St. John Vianney Theological Seminary in Denver.  On our last day, we celebrated the Eucharist with our seminarians Deacon Jacob Schneider, John Stang, and Austin Habash in the small “tower chapel.”  My Mass intention was for the repose of the soul of Austin’s grandfather, who had recently died.  Several times during Holy Mass, the Lord overwhelmed me with His touch.  I am so blessed!

The joy of the priesthood is real.  The gift of Holy Orders is palpable.  The ordained priesthood is not a career, or job, or activity.  Our Catholic Church teaches that the priest stands in persona Christi, in the person of Christ.  Whether this imitation of Jesus is done as celebrant of Holy Mass, in preaching, or in shepherding the ill, we are truly made a “new creation” (2 Corinthians 5:17).  

I will visit Deacon Mark Brantley later this Fall at Pope St. John XXIII National Seminary near Boston, where he is completing his final year.  In the Spring, I will visit Eric Frieb and Esteban Hernandez at Conception Seminary College north of Kansas City.  Please pray for our seminarians, as they listen to God, as they are formed to be who He is calling them to be.  Be prayerfully open to our Vibrant Ministries appeal, in order to sacrificially and generously share alms to seminarian and priest formation, and to assisting our retired priests.

Thank you, Lord, for our ordained priesthood.  Help our seminarians become men in the image of Jesus, the High Priest.  Open the hearts of our boys and single men of the Catholic Diocese of Dodge City to be receptive to Your promptings to the seminary.  Touch the hearts of parents to encourage their sons to listen to Your call to the ordained priesthood, or Your call to be devout husbands and dads.  Our Savior Jesus will be with us all, He loves us more than we can ask or imagine!  

+ Bishop John

 

¡Me encanta ser sacerdote!

 

6:30 de la mañana, Santa Misa en Colorado con nuestros seminaristas: ¡qué maravillosa manera de empezar el día!  El Padre Wesley Schawe, nuestro director de vocaciones, y yo estábamos visitando el Seminario Teológico “St. John Vianney” en Denver.  En el último día, celebramos la Eucaristía con nuestros seminaristas, el diácono Jacob Schneider, John Stang, y Austin Habash en el pequeño “capilla de la torre”.  Mi intención para la misa fue por el eterno descanso del alma del abuelo de Austin, que había fallecido recientemente.  Varias veces durante la Santa Misa, el Señor me abrumó con su toque.  ¡Tengo tanta suerte!

 La alegría del sacerdocio es real.  El regalo del Orden Sagrado es palpable.  El sacerdocio ministerial no es una carrera, ni un trabajo o una actividad.  Nuestra Iglesia Católica enseña que el sacerdote se presenta in persona Christi, en la persona de Cristo.  Ya sea que esta imitación de Jesús se haga como celebrante de la misa, en la predicación, o en la pastoral de los enfermos, somos realmente transformados en una “nueva creación” (2 Corintios 5,17). 

 Iré a visitar al diácono Mark Brantley a finales de este otoño al Seminario Nacional “Papa San Juan XXIII”, cerca de Boston, donde está terminando su último año.  En la primavera, voy a visitar a Eric Frieb y Esteban Hernández en el Conception Seminary College al norte de Kansas City.  Por favor oren por nuestros seminaristas, para que escuchen a Dios, mientras se forman para ser lo que Él los está llamando a ser.  Estén abiertos en la oración a nuestra Petición Ministerios Vibrantes, con el fin de compartir con sacrificio y generosa limosna a la formación de seminaristas y sacerdotes, y para ayudar a nuestros sacerdotes jubilados.

 Gracias, Señor, por nuestro sacerdocio ministerial.  Ayuda a nuestros seminaristas a convertirse en hombres a la imagen de Jesús, el Sumo Sacerdote.  Abre los corazones de nuestros niños y hombres solteros de la Diócesis de Dodge City para que sean receptivos a tu llamado al seminario.  Toca los corazones de los padres para alentar a sus hijos a escuchar su llamada al sacerdocio ministerial, o tu llamada a ser maridos y padres devotos.  Nuestro Salvador Jesús estará con todos nosotros, ¡Él nos ama más de lo que podemos pedir o imaginar! 

Monseñor John, obispo

Diocese of Dodge City


910 Central PO Box 137 Dodge City, KS 67801 | 620-227-1500

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