Wheel of Balance

By the MOST REV. JOHN B. BRUNGARDT

Nov. 19, 2017

Bishop Eugene Gerber, our bishop from 1976-1982, gave a conference in the 1990s to the seminarians of the Catholic Diocese of Wichita.  I was a seminarian for Wichita at the time.  The theme was balance: how to live a balanced life in the midst of a frantic, hectic, busy world.  The Lord calls us to holiness—but how do we, with His grace, live this virtuous life in a balanced way?

Bishop Gerber taught that there are six general areas that we should consider:

 

Spiritual — this includes prayer—our being aware of God's presence, Holy Mass, the Sacrament of Reconciliation, Bible reading/praying/study, devotions.

Service — putting our lives at the service of others: in the family, at the parish, at school, at work, in the community.

Social — family and friends enjoying each others company, playing/laughing together, encouraging each other, building up each other, welcoming new friends.

Cultural — music, the visual arts, the performing arts, virtuous film, beauty.

Intellectual — stretching our minds, study, reading a book, taking a Pastoral Ministry Formation course.

Physical — proper diet, exercise, sleep, medical checkups, counseling.

The key is that each week, we should experience each of the six areas.  It might not be possible each day.  This is living life “more abundantly” (John 10:10).  The false notions are that we can “go for the gusto,” or “just do it,” or “shop ‘til you drop” —these put ourselves at the center in a narcissistic way. We want Jesus at the center of our life.

At times, we fall into a trap:  We think we can serve and serve and serve.  This leads to burn-out and exhaustion; we have neglected the other important areas in our life.  Other obstacles to genuine balance:  perfectionism, control, having a savior-complex, believing my way is the only way, only I can do it, or over-reliance on technology.

Some helps to authentic balance?:  Slow down, relax, don’t take yourself so seriously, plan ahead, take a day off each week for rest/recreation/prayer, ask Jesus to reveal your needs, heal your wounds, and love you unconditionally.

We thank the Lord for the blessing of Bishop Gerber, a wise teacher of the Catholic faith. Let us trust in Jesus and Mary, who will help us with balance.  Jesus “came so that they might have life and have it more abundantly” (John 10:10).

 

La rueda del equilibrio

 

Mons. Eugene Gerber, nuestro obispo de 1976 a 1982, dio una conferencia en la década de los 90 a los seminaristas de la Diócesis de Wichita.  Yo era seminarista para Wichita en ese momento.  El tema era el equilibrio: cómo vivir una vida equilibrada en medio de un mundo frenético, agitado y ocupado.  El Señor nos llama a la santidad, pero ¿cómo podemos nosotros, con su gracia, vivir esta vida virtuosa de una manera equilibrada?

Mons. Gerber enseñó que hay seis áreas generales que debemos considerar:

•Espiritual: esto incluye la oración, nuestro ser conscientes de la presencia de Dios, la Santa Misa, el Sacramento de la Reconciliación, la lectura / oración / estudio de la Biblia, las devociones.

•Servicio: poner nuestras vidas al servicio de los demás, en la familia, en la parroquia, en la escuela, en el trabajo, en la comunidad.

•Social: la familia y los amigos disfrutando de la compañía de los demás, jugando / riendo juntos, animándose mutuamente, edificándose unos a otros, recibiendo nuevos amigos.

•Cultural: la música, las artes visuales, las artes escénicas, las películas virtuosas, la belleza.

•Intelectual: ampliando nuestras mentes, estudiando, leyendo un libro, tomando un curso de Formación de Ministerio Pastoral.

•Física: dieta adecuada, ejercicio, sueño, chequeos médicos, asesoramiento.

La clave es que cada semana debemos experimentar cada una de las seis áreas.  Es posible que no sea posible todos los días.  Esto es vivir la vida “en abundancia” (Juan 10,10).  Las nociones falsas son que podemos “darnos el gusto”, o “simplemente hazlo”, o “compra hasta que te caigas”; estas nociones nos ponen al centro de una manera narcisista. Queremos a Jesús en el centro de nuestra vida.

A veces, caemos en una trampa:  creemos que podemos servir, servir y servir.  Esto lleva al agotamiento; hemos descuidado las otras áreas importantes en nuestra vida.  Otros obstáculos para un equilibrio genuino:  el perfeccionismo, el control, tener un complejo de salvador, creer que mi camino es la única manera, que solo yo puedo hacerlo, o confiar demasiado en la tecnología.

¿Algunas ayudas para el equilibrio auténtico?  Reduzca la velocidad, relájese, no se tome a sí mismo tan en serio, planifique con anticipación, tome un día libre cada semana para descansar / recrearse / orar, pídale a Jesús que le revele sus necesidades, que cure sus heridas y que lo ame incondicionalmente.

Agradecemos al Señor por la bendición de Mons. Gerber, un sabio maestro de la fe católica. Confiemos en Jesús y María, que nos ayudarán a mantener el equilibrio.  Jesús “vino para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Juan 10,10).