ENTENDIENDO LA VOCACION

Esencialmente, Vocación es llamado. Es invitación a la relación. El que es llamado sabe que ha sido llamado por otro. La llamada viene desde dentro del llamado para que se presente, se comprometa y establezca su "yo" al cuidado de quien lo llamó. Este darse es lo que inicia una relación. Esperando que esta entrega personal sea la que guié al llamado a responder con una similar ofrenda de él mismo. En esta respuesta es como se da una vocación. En la mutua entrega la vocación es descubierta y vivida.

En el curso de la historia de salvación, esta mutua entrega se ve primero en la creación de Dios creando a la persona humana. Creado a imagen y semejanza de Dios el hombre es llamado a una relación única con Dios que ninguna otra parte de la creación posee. La respuesta humana es una acción de gracias a Dios por lo que hemos recibido, la relación de darnos nosotros mismos es iniciada por Dios mismo y esta nos lleva a descubrir y vivir en un profundo propósito nuestra vida. Jesús con sus palabras, acciones, su forma de vivir nos revela que es realmente ser humano en relación con Dios y como esta nos afecta en nuestra entrega a los otros.

La vida cristiana nos enseña como la vida humana es para servir a Dios y a los demás. A través de nuestra entrega, empezamos a vivir nuestra primera vocación, que fue sintetizada por Jesús en los más grandes mandamientos: amar a Dios y a nuestro prójimo.

Para los católicos, la llamada y la respuesta de nuestra primera vocación es celebrada y fortalecida por los sacramentos de iniciación en la vida cristiana. El en Bautismo compartimos la misión de Cristo de proclamar su reino y entrar a la vida de la Trinidad a través de la vida, muerte y resurrección de Jesús. En la Confirmación somos fortalecidos por el Espíritu y nos da la capacidad de darnos a Dios y a los demás. En la Eucaristía celebramos la entrega de Jesús en acción de gracias y nos renovamos nosotros mismos en nuestra entrega porqué somos fortalecidos por Dios. Ser discípulo es darnos cuenta del llamado y la respuesta como una relación. En viviendo nuestro llamado y entrega descubrimos el significado y el propósito de nuestra vida, y una profunda experiencia de libertad para la cual Dios nos creo. La vida cristiana no es sólo creencias sino es vocación. Como católicos creemos que es la mejor forma de representar la humanidad en la persona de Jesús como primera vocación que todos compartimos.

Como primera vocación los católicos tenemos que amar a Dios y al prójimo y tenemos otras formas individuales en la cual respondemos a la llamada de proclamar el reino de Dios, y lo hacemos siendo solteros por vacación, casados, religiosos hombres y mujeres (hermanas, hermanos y sacerdotes viviendo en comunidades religiosas) y la vida de los diáconos sacerdotes diocesanos, y sacerdotes religiosos viviendo en comunidad) cada vocación se vive en diferente manera, el soltero siendo fiel a Dios y a sí mismo, el casado siendo fieles el uno al otro, el sacerdote siendo fiel a la iglesia de Dios y los religiosas viviendo en su comunidad.

Las vocaciones particulares sirven en la misión de la iglesia como complemento y apoyo a las otras vocaciones. El testimonio de la de las personas solteras nos compromete a vivir los valores del evangelio en el mercado contemporáneo y la sociedad .Las personas casadas esta unidas por el amor y fidelidad hecha en las promesas.

Los votos de pobreza, castidad y obediencia hechos por hombres y mujeres así como el compromiso a su estilo de vida recuerdan a los solteros y casados así como a los ordenados (sacerdotes) que deben enfocar su vida al reino de Dios que a las cosas que son transitorias. La vida y el ministerio de los ordenados testifica a los solteros como a los casados y a los religiosos que la llamada del Evangelio a servir y la naturaleza sacramental de la comunidad de la iglesia. Cada una de la vocaciones particulares son necesarias para construir el cuerpo de Cristo, las vocaciones particulares asisten a la iglesia completando su vocación "hacer visible a Cristo resucitado y la acción de Dios en una forma visible en el mundo.

A través de la experiencia, la oración, el consejo de los demás y buscando entender el movimiento de la presencia de Dios de nuestra vida cada individuo le da sentido a su vacación particular eligiendo su estilo de vida la persona la hace un acto de fe, ofreciéndose ella misma como una ofrenda. La vocación no viene de repente o por casualidad, crece dentro de uno mismo, descubrir esta vocación particular no siempre es fácil, a lo largo de la vida un individuo no puede negar que encontrará obstáculos y retos, y al mismo tiempo, un sentido de paz y regocijo.

Lo importante es que la vocación particular puede guiar al individuo a desarrollarse como persona humana y sentirse hijo e hija de Dios a través de su entrega personal a Dios y a los demás.

ORACION

Es importante hablarles a los estudiantes de la importancia de la oración en el discernimiento de una vocación. Sugiera a los estudiantes que desarrollen el habito de rezar con una actitud abierta para que sepan que ese estilo de vida los hará a ellos felices y satisfechos.

Materiales: Encontrando mi camino de Educación Vocacional, NCCV conferencia de directores vocacionales Ohio 1991.

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