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Feast of Corpus Christi brought to streets of Liberal

See the musical slide show of the event by clicking here. Click on the photo at right to see the photos alone (includes extra photos). 

The streets of Liberal came alive June 14 with the rat-a-tat of a drum and the soft lilt of the flute as several dancers in masks and large, bright orange manes trailed a Corpus Christi procession led by Father Jim Dieker and Deacon Ruben Sigala.
Amid the sounds of drumming was the chanting of the Rosary, a prayerful invitation of sorts to the many onlookers who peered out their doors at the colorful procession.

With police blocking the cross roads to protect the marchers, the procession -- dozens of people in prayer; a statue of St. Anthony and the baby Jesus held high; streamers wafting through the air -- began at the old St. Anthony Church at 9:30 a.m. and processed the 15 blocks to the newer church.
The event doubled as a fund-raiser for the parish, and included Mass, followed by lunch served in the gymnasium, and included several games for the kids on the church grounds.
Once at St. Anthony Church, the group separated, a Spanish Liturgy of the Word held in the church, and an English Liturgy of the Word in the gym. When it was time for the Liturgy of the Eucharist, the two groups joined together outside where Father Dieker and Deacon Sigala stood under a cloth shelter adorned with a portrait of Christ and of Our Lady of Guadalupe.
Every now and then a member of the congregation would venture a look upwards, as dark, moisture-filled clouds threatened, but never released the forecasted showers. Before long, the clouds gave way to blue skies and many of those gathered breathed a sigh of relief.
After Mass, some of the crowd of approximately 300 filtered into the gymnasium where home-made meals were sold to raise funds for different faith communities. Some opted to stay outside watching the orange-maned dancers continue to entertain, and some led their excited children toward the games.
Midway through the afternoon, Father Dieker found himself temporarily jailed -- along with several others -- until some generous soul came along and paid the $1 ticket price to get the smiling priest out of the makeshift cell.
Editor’s Note: See these and more photos in color at www.dcdiocese.org/register. Included is a slideshow with music from the day.

 

La Fiesta de Corpus Christi en las calles de Liberal


Las calles de Liberal se llenaron de vida el 14 de junio con la rata-a-tat de un tambor y el suave silvar de la flauta mientras que varios bailarines con máscaras y grandes melenas de color naranja brillante, emprendían una procesión encabezada por el Padre Jim Dieker y el Diácono Rubén Sigala el día de Corpus Christi.
En medio del sonido de los tambores se escuchaba el canto del Rosario, una oración que invitaba a los numerosos espectadores que se asomaban por sus puertas durante la colorida procesión.
Con el bloqueo de la policía de calles transversales para proteger a los manifestantes, la procesión - docenas de personas en oración; una estatua de San Antonio y el niño Jesús en alto; banderines ondeando en el aire - se inició en la antigua Iglesia de San Antonio a las 9:30 a.m. caminando 15 cuadras hacia Iglesia nueva.
El evento se duplicó, siendo también un evento para recaudar fondos para la parroquia; hubo  misa, seguida de almuerzo servido en el gimnasio y varios juegos para los niños.
Una vez en la Iglesia de San Antonio, el grupo se separó para la Liturgia de la Palabra, un grupo en español celebró en la Iglesia, y otro en Inglés celebró en el gimnasio. Cuando llegó el momento de la Liturgia de la Eucaristía, los dos grupos se reunieron afuera con el Padre Dieker y el Diácono Sigala quienes estaban bajo una carpa adornada con un retrato de Cristo y otro de Nuestra Señora de Guadalupe.
De vez en cuando un miembro de la congregación miraba hacia arriba, al cielo oscuro, lleno de nubes humedadas amenazadoras, pero nunca cumplieron con el pronóstico de lluvias. En poco tiempo, las nubes dieron paso a cielos azules, y muchos de los reunidos exhalaron un suspiro de alivio.
Después de la misa, parte de la multitud, aproximadamente 300, entraron en el gimnasio en donde la comida hecha en casa se vendía para recaudar fondos para las diferentes comunidades de fe. Algunos optaron por permanecer al margen viendo a los bailarines de melena naranja, quienes seguían entreteniendo, y algunos llevaron a sus niños emocionados hacia los juegos.
A mediados de la tarde, el Padre Dieker se encontró temporalmente encarcelado - junto con varios más - hasta que algún alma generosa vino y pagó el boleto de $1 para sacar al sonriente sacerdote fuera de la celda improvisada.
Nota del editor: Ver estas y otras fotos en color en www.dcdiocese.org/register. Se incluye una presentación de diapositivas con música de la fiesta.

 

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