The CATHOLIC DIOCESE of DODGE CITY
Serving the People of Southwest Kansas
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Un camino hacia Dios: ‘75 años de bondad’ |
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Por Hna. María Socorro Pérez Coss y León, MCMI Con cuanta alegría y júbilo preparamos nuestra fiesta de cumpleaños, o esperamos que nos lo celebren, hacemos invitaciones, buscamos que vestidos ponernos el día maravilloso que nos recuerda nuestro nacimiento. Normalmente a todo mundo nos gusta celebrar alguna fecha importante, como el día que conocimos a alguien, el día en que hicimos nuestros votos religiosos o el día en que nos casamos, o simplemente un día maravilloso en el que disfrutamos una puesta de sol espectacular, en fin, tantas fechas importantes que nos recuerdan acontecimientos que nos hacen renovar y revivir bellos momentos que, al recordarlos, los hacemos presentes. Las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, no podíamos ser la excepción, el sábado 29 de marzo, iniciamos a los pies de la Santísima Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac, el "Año Jubilar" de nuestros 75 años de fundadas por el Siervo de Dios padre Moisés Lira Serafín, M.Sp.S.; 75 años de experimentar la bondad de nuestro buen Dios, a quien el padre Moisés reconoció como «Padre y Madre». El padre Moisés desde muy niño supo lo que era la soledad y la pobreza; ya de joven seminarista sufrió la persecución religiosa; como sacerdote el ambiente siguió siendo de persecución e inseguridad; sin embargo su ardiente amor a Dios y a la humanidad en nada disminuyó sino al contrario, todas estas circunstancias fueron acrisolando su corazón y su fe, de tal manera que deseaba hacer todo el bien posible, quienes le conocieron afirman que no sólo se preocupaba por lo espiritual en la «dirección espiritual», sino que preguntaba a quienes se acercaban a él y le comentaban que tenían deseos de ser mejores, y de vivir una vida de mayor perfección, les preguntaba: ¿y tú, para qué sirves?, porque veía y sufría, la pobreza y desolación en la que vivían las personas de su época, y deseaba que quienes se acercaban a él se ocuparan de ayudar al prójimo, de manera especial a los más necesitados. Las enviaba, por nombrar algunos apostolados, a las cárceles, a los hospitales, a dar catecismo en barrios pobres, en fin, su caridad era inmensa. El padre Moisés compadecido ante las necesidades de muchas personas, que por diferentes circunstancias se veían impedidas por la enfermedad o fracaso, quedando en el más lamentable desamparo, entre ellas, algunos sacerdotes que habían consumido su vida en el ejercicio de su ministerio y ya ancianos, pobres y enfermos no encontraban una mano amiga que les ayudara, piensa en una Casa-Hogar que los pueda albergar. El P. Moisés movido por una gran caridad, a Dios y al prójimo, fundó la Congregación de Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, el 29 de marzo de 1934, que en ese año cayó en un Jueves Santo. Este año, en el que iniciamos el «año jubilar», providencialmente es la primera semana de Pascua, tiempo de júbilo y gozo. Tiempo de júbilo y gozo porque celebramos nada menos que la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo, fiesta que se prolonga por 50 días, Cristo ha vencido a la muerte, ya no hay motivo para la tristeza; y en este estupendo marco de alegría, celebrar que nuestro buen Padre Dios, inspiró hace 75 años al padre Moisés Lira, iniciar una pequeña "Obra de Caridad", como la llamaban en sus inicios, y ver que en la actualidad la Congregación se encuentra en diferentes países: México, Guatemala, Estados Unidos, Kenya-África y Chile, y soñamos con que esta Obra, iniciada en la pobreza, pero con los enormes ideales del Siervo de Dios Padre Moisés Lira de acrecentar la «legión de almas pequeñaz», de personas que viven confiadas y abandonadas amorosamente en los brazos de papá Dios, y que por saberse muy amadas de Dios, se conviertan en «bienhechoras de la humanidad», anhelamos que estos maravillosos deseos del padre Moisés para nosotras sus hijas se hagan realidad, llegando a los últimos rincones de la tierra, porque nos deseaba «bienhechoras de la humanidad», no de unos pocos, sino de la humanidad y sobre todo de la humanidad doliente, de allí que nuestras actividades sean muy diversas. Nuestro padre fundador decía: Mi apostolado y el de ustedes, porque son mis hijas, es el apostolado de la bondad, el apostolado de la dulzura y de la apacible alegría; este apostolado nos esforzamos por realizarlo con la gracia de Dios en la La pastoral de la salud: sanatorios, psiquiátrico, residencias para adultos mayores, asilos de ancianos, dispensarios parroquiales. – En la pastoral educativa: colegios y casas-hogar. Y - en las misiones: misión ad-gentes, pastoral parroquial y pastoral con migrantes. En todos nuestros apostolados tratamos de vivir lo que nuestro padre, el siervo de Dios padre Moisés Lira Serafín, nos enseñó y trasmitió con su misma vida, estas son sus palabras: «Vais a ser, en un sentido, los instrumentos de la bondad de Jesús. Debéis ser la imagen de la bondad de Jesús. Anhelaba que viviéramos nuestra espiritualidad de infancia espiritual, de pequeñez, de abandono y confianza en las manos de Dios y que de igual manera fuéramos unas verdaderas bienhechoras de la humanidad". Decía que éramos como sus hijas, sus queridas colaboradoras, las continuadoras». Decía que una Misionera de la Caridad de María Inmaculada tendría «que tocar las llagas de la humanidad y anteponer como una muralla en donde se debiliten y desaparezcan esas miserias humanas; esta muralla se llama caridad». Quería que hiciéramos contrapeso al orgullo y soberbia que reina en el mundo, por medio de la dulzura exquisita y de la santa y apacible alegría. Les compartimos nuestro gozo y les pedimos nos ayuden a agradecer por estos «75 años de bondad y misericordia» de parte de Dios para nuestro Instituto y, que nos apoyen con su oración para pedir las gracias que necesitamos y así podamos ser fieles al carisma que Dios nos ha regalado a través del "Apóstol de la Bondad", padre Moisés Lira Serafín, M.Sp.S., carisma que no es sólo para nosotras sino para todo bautizado, es por eso que nos hemos dado a la tarea de darlo a conocer porque sabemos que es un gran tesoro que debemos compartir. El padre Moisés se encuentra en proceso de canonización, en proceso de ser reconocido por la Iglesia como «santo», les invitamos para que pidan su intercesión, sería maravilloso que nuestro Padre Dios, nos diera de regalo en estos 75 años, el milagro requerido para la beatificación del padre Moisés, quien vivió una espiritualidad «sencilla pero grande», y que una vez más podamos decir «El humilde será ensalzado», porque buscó solamente «Hacer el agrado del Padre» (Jn 8,29). Oración de intercesión: Dios y Padre nuestro que en el siervo de Dios Padre Moisés Lira Serafín, nos has dado ejemplo de caridad en el servicio alegre a los pobres y lo constituiste apóstol del amor filial a ti y a la madre de tu Hijo. Haz que imitándolo, amemos a Cristo como él lo amó y lo sirvamos es nuestros hermanos. Escucha Señor nuestra suplica confiada y otórganos por su intercesión la gracia que te pedimos… (Hacer la petición) Concédenos Padre, que su glorificación en la Iglesia sea para que en todos los hombres se acreciente el espíritu de adopción que nos ha dado en tu hijo Jesucristo. Amén. Para introducir sus peticiones en cadena de oración por intercesión del siervo de Dios padre Moisés Lira Serafín, «Apóstol de la bondad». http://misionerasdelacaridad.congregacion.org/Oraciones.php Para comentarios y para ponerse en contacto con nosotras escribir a: difusionprocausa@yahoo.com.mx
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