Antes de Jornada Mundial de la Juventud, peregrinos visitan Bavaria para aprender su cultura

MUNICH, Alemania (CNS) –- Jóvenes de más de 50 naciones que viajaron a Alemania para la Jornada Mundial de la Juventud pasaron varios días en Bavaria aprendiendo sobre la provincia que ayudó a formar al papa Benedicto XVI.

Algunos grupos caminaron en las huellas del papa, visitando lugares como Marktl Am Inn, su pueblo natal, y Altotting, donde él a menudo oraba, mientras otros trataron de conocerlo mediante las delicias culinarias, tales como las butifarras.

"Para mí es muy importante aprender sobre Bavaria y su cultura", dijo Verónica Jiménez, de 18 años de edad, de la parroquia Our Lady of Guadalupe en Bakersfield, California. "Quiero entender las raíces de nuestro papa".

"Creo que en Bavaria la gente es muy piadosa", dijo Juanita Carcelín, maestra de Guayaquil, Ecuador. "Quizás no es accidente que el nuevo papa provenga de aquí. Dondequiera que miro veo iglesias y la gente siempre aparenta orar".

El obispo Víctor Corral Mantilla, de Riobamba, Ecuador, estuvo de acuerdo.

"Es maravilloso tener un papa de una provincia tradicional como Bavaria que no cede ante la presión del modernismo, que desliga la sociedad de sus valores invertidos. Él es un buen papa para América Latina, yo creo", dijo el obispo.

Unos 6.000 peregrinos de cinco continentes visitaron Bavaria del 11 al 15 de agosto para los "Días de Encuentro", programa nacional para ayudar a que peregrinos de otros países conozcan Alemania y sus católicos. De allí ellos se dirigieron a Colonia para las actividades de la Jornada Mundial de la Juventud del 16 al 21 de agosto.

El 14 de agosto, después de una Misa al aire libre en español y alemán, la parroquia Maria Schutz, en Pasing, invitó a los peregrinos a un desayuno tradicional de "weisswurst" (butifarra). Se dice que la butifarra, típica de Bavaria, está entre los alimentos favoritos del papa Benedicto.

"Creo que es importante probar éstas", dijo Frania Vargas Sánchez, de 18 años de edad, estudiante de música de Guadalajara, México. "Queriendo conocer a una persona es bueno descubrir qué come".

Para agradecerle a sus anfitriones la experiencia, los peregrinos enseñaron bailes tradicionales latinoamericanos.

"Es la primera vez que he sido anfitriona de peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud", dijo Rosa Mueller, viuda de Pasing. "Dos se están quedando conmigo. Aunque no hablo español y ellos no hablan alemán, nos llevamos bien usando nuestras manos. La fe une cruzando los límites del idioma".

Un mensaje de esperanza vino de un grupo de peregrinos de Los Ángeles Sud Central.

"Nuestro vecindario es áspero, mejor conocido por actividades pandilleras", dijo Juan Manuel Fraire Jr., de 29 años de edad, ministro juvenil que acompaña un grupo de las iglesias St. Frances Xavier Cabrini y Ascension. "Pero estamos tomando una decisión conscientemente de apartarnos del crimen y hacia Dios. La mayoría de nosotros tenemos miembros de nuestras familias en una pandilla, pero nuestra fe nos ha guiado hacia una vida más constructiva. Traje mi grupo aquí para mostrarles que nuestra comunidad es global y que en la fe somos un pueblo".

Viajando con el grupo de Los Ángeles, Christian, de 15 años de edad, quien no quiso dar su apellido y dijo que es de Guatemala, dijo: "Yo estoy en la escuela y para mí la presión para unirme a una pandilla es enorme y esto es muy difícil para mí. Mis amigos de la iglesia me ayudan a resistir esa presión".

Javier Yampara Chara, de 25 años de edad, estudiante de leyes de Santa Cruz, Bolivia, dijo que vio una brecha entre los jóvenes bolivianos y alemanes.

"He tenido dificultad entendiendo su posición crítica", dijo él. "Nosotros somos muy conservadores, mientras ellos son progresistas. Ellos dicen que quieren reformas y no están muy contentos con un papa conservador, pero él nos viene bien a los bolivianos".