‘Listen to Him
A column by the Most Rev. Ronald M. Gilmore
Bishop of
The Archbishop of
Every
time your back aches, every time your hands hurt, every time your knees crack,
every time your memory fails, you are tasting in your
own body a sip of the resurrection. You
are longing for something you do not yet have.
But it hurts, you say. Yes it
does. Resurrection comes through the
cross.
Every
time you are wounded by a word, every time you are saddened by a separation,
every time you are perplexed by a refusal of reconciliation, every time you are
startled to meet evil in another, every time you long for real communion, you
are tasting in your relationships a sip of the resurrection. You are longing for something you do not yet
have. But it hurts, you say. Yes it does.
Resurrection comes through the cross.
Every
time sin lacerates the body of the Church, every time your people belong more
to the world than to God, every time your people stay away from Sunday Mass,
every time your people refuse to accept the Word you preach to them, every time
your people insist on making their own church, you are tasting in your parish a
sip of the resurrection. You are longing
for something you do not yet have. But
it hurts, you say. Yes it does. Resurrection comes through the cross.
Sip now on earth so that you can drink deep then in
heaven.
+ Most Rev. Ronald M. Gilmore
Bishop of
El Arzobispo
de Rávena, San Pedro Crisólogo, (+450) predicó su camino
por medio de la historia de Lázaro. Lo que él encontró allí, dijo,
fue un sorbo de la resurrección. Una frase de detención, eso: un sorbo de la resurrección.
Se los ofrezco
Cada vez que su espalda
le duele, cada vez que sus
manos le duelen, cada vez que
sus rodillas rechinen, cada vez que su
memoria falla, usted prueba en su propio cuerpo
un sorbo de la resurrección.
Usted añora algo que
usted no tiene todavía. Pero esto duele, dice usted. Sí esto duele. La resurrección viene a través de la cruz.
Cada vez que usted está
herido por una palabra, cada
vez que está
entristecido por una separación, cada vez que
usted queda perplejo por una
respuesta negativa de reconciliación, cada vez que usted queda
asustado por encontrar el mal en otro, cada vez
que anhela la verdadera comunión, usted está probando en sus relaciones un sorbo de la resurrección. Usted está añorando algo que usted
no tiene todavía. Pero esto duele,
dice usted. Sí, esto duele.
La resurrección viene a través de la cruz.
Cada vez que el pecado lacera
el cuerpo de la Iglesia, cada vez que
su gente pertenece más al mundo que a Dios, cada vez que
su gente se aleja de la misa del domingo, cada vez
que su gente
rechaza aceptar la Palabra que usted
les predica, cada vez que su
gente insiste en fabricar su propia
iglesia, usted está probando en su parroquia un sorbo de la resurrección. Usted está añorando algo
que usted aún no tiene. Pero esto duele,
dice usted. Sí esto duele.
La resurrección viene a través de la cruz.
Tome un sorbo ahora en la tierra, para que
entonces pueda beber en abundancia en el cielo.
+ Su Excelentísimo
Reverendo Ronald M. Gilmore
Obispo de Dodge City