Grupo mexicano cancela plan de repartir mapas de fuentes de agua en Arizona

CIUDAD DE MÉXICO (CNS) — El guardián nacional de los derechos humanos de México ha cancelado los planes de distribuir mapas que ayudarían a los emigrantes que cruzan la frontera con Estados Unidos a encontrar tanques de agua salvavidas en el desierto de Arizona.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos de México dijo en una declaración del 25 de enero que suspendió el programa porque la "distribución masiva de mapas que muestran las zonas de riesgo y las estaciones de emergencia (de agua) podría también generar mayores riesgos a su salud (de los emigrantes) exponiéndolos a tácticas peligrosas de grupos antiinmigrantes".

El plan para distribuir 70.000 mapas tamaño cartel en México causó indignación entre activistas antiinmigración en Estados Unidos, donde un grupo dijo que utilizaría los mapas para cazar inmigrantes ilegales y entregarlos a la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.

La organización Minutemen — patrulla fronteriza voluntaria denunciada como grupo vigilante por el presidente estadounidense George W. Bush — dijo en su sede de Internet que utilizaría los mapas para rastrear mejor los inmigrantes y alertar la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos sobre su presencia.

El secretario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Michael Chertoff, llamó una "mala idea" el plan de distribución de mapas.

"Este esfuerzo atraerá más gente a cruzar, llevando a más muertes de inmigrantes y mayor enriquecimiento de los grupos criminales que trafican humanos que abusan del sufrimiento de otros", dijo Chertoff en una declaración emitida el 25 de enero, el día después que el plan de distribución de mapas fuera anunciado en México.

Fronteras Humanitarias, grupo de Arizona basado en la fe que unió fuerzas con el guardián nacional de los derechos humanos de México para el plan, dijo: "Estados Unidos ahora ha contestado las preguntas ‘¿quién es mi vecino?’ y ‘¿soy yo el guardián de mi hermano?’ de una manera vergonzosa y mortal.

"El secretario Chertoff ha confirmado una vez más que a Estados Unidos no le importan sus vecinos al sur", dijo el grupo en una declaración el 26 de enero.

Fronteras Humanitarias, cuyos miembros provienen en gran parte de iglesias de la zona de Tucson, incluyendo parroquias católicas, tenía la esperanza que los mapas topográficos, que demuestran marcadores importantes así como las localizaciones de las estaciones de agua dejadas por el grupo, reducirían el número de muertes anuales por deshidratación en el sur de Arizona, donde las temperaturas pueden llegar a los 120 grados.