Bebé salvado de aborto es bautizado

NUEVA ORLEÁNS (CNS) — Serena tenía tres meses de embarazo y estaba muy confundida.

La joven madre de dos nacida en Panamá sufría de diabetes y el personal de la Clínica Médica Causeway, en Metairie, la clínica de abortos más grande de Louisiana, le dijo que la enfermedad podía causarle defectos de nacimiento severos a su hijo si ella procedía a tener el bebé.

La ambivalencia que Serena sentía después de su primera consulta en la clínica de abortos se intensificó durante la noche. Mientras ella era conducida hacia su aborto programado el 10 de abril del 2004 — Sábado de Gloria — ella vio un grupo de personas caminando y rezando en la acera frente a la clínica.

Serena — quien pidió que su apellido no fuera usado impreso — se bajó del automóvil a sólo unos pasos de la entrada de la clínica y entonces decidió dar una vuelta completa. Ella caminó hasta Pam Richards, quien junto con su esposo, John, coordina el Ministerio de Oración en la Acera Arquidiocesano de Nueva Orleáns, y hasta el padre jesuita Richard C. Hermes, quien mantenía una vigilia con un grupo de estudiantes del Club Pro Vida en la Escuela Secundaria Jesuita en Nueva Orleáns.

A padre Hermes y Richard enseguida se le unieron el padre josefita Joseph Campion, pastor de la parroquia San David, en Nueva Orleáns, y ellos comenzaron a aconsejar a Serena en privado.

La historia de Serena tiene un final — en realidad un comienzo — del cual Richard dice que todavía le eriza la piel. El 23 de noviembre Serena alumbró su tercer hijo, Jaykob Ángel de 8 libras y 7 onzas, saludable en toda forma.

El 16 de enero, simpatizantes pro vida y estudiantes de la Escuela Secundaria Jesuita se reunieron en la capilla estudiantil mientras padre Hermes bautizó el bebé que había sido salvado de la muerte. Los Richard sirvieron como los padrinos de Jaykob.

"Estoy muy, muy emocionada y tan feliz y tan alegre", dijo Serena al Clarion Herald, periódico arquidiocesano de Nueva Orleáns, después del bautismo. "Simplemente estoy feliz de que este sea un día especial".

Richard dijo que alguien en la clínica le había aconsejado a Serena que debido a que ella estaba tomando insulina "el bebé estaría deformado. Ellos dijeron que sería más seguro para ella abortar".

Serena dijo que ella no quería un aborto y luchaba con emociones mixtas. "La noche antes yo le oré a Dios — yo estaba en sus manos", dijo ella. "Al día siguiente, cuando yo fui a la clínica vi mucha gente. Cuando yo estaba estacionando el automóvil, para mí que yo vi luces, como ángeles, acercándoseme. Esto es cuando encontré la respuesta".

Padre Hermes hizo los arreglos para que ella viera al Dr. Richard Marino, padre de un ex estudiante de padre Hermes, quien supervisó el cuidado médico de Serena a durante de su embarazo.

Otros "ángeles" llegaron en forma de feligreses de la iglesia Our Lady of Divine Providence, en Metairie, que recaudaron dinero y recolectaron artículos de bebé para Serena.

"Al final, lo que ella necesitaba era gente que la rodeara con apoyo y amor y la confianza de que ella podía obtener el cuidado médico que ella necesitaba", dijo padre Hermes.

Serena dijo que el segundo nombre de Jaykob, Ángel, resume las emociones de ella.

"Para mí él es un pequeño ángel que bajó desde el cielo", dijo ella.