El papa hace llamado a terminar embargo de Estados Unidos contra Cuba
CIUDAD DEL VATICANO (CNS) –- El papa Juan Pablo II hizo un llamado a terminar el embargo económico de Estados Unidos contra Cuba para que las condiciones adecuadas para el desarrollo de la isla caribeña puedan ser obtenidas.
El papa hizo sus comentarios el 8 de enero en un discurso al nuevo embajador de Cuba ante la Santa Sede, Raúl Roa Kouri, mientras el diplomático le presentaba al papa sus documentos credenciales.
La Santa Sede desea fuertemente que los obstáculos que impiden la comunicación y el intercambio libres entre la nación cubana y parte de la comunidad internacional sean vencidos tan pronto como sea posible, dijo el papa.
Terminar el bloqueo reforzaría, mediante el diálogo respetuoso y abierto con todos, las condiciones necesarias para el verdadero desarrollo, dijo el papa.
Estados Unidos ha mantenido un embargo comercial y de viajes contra Cuba desde 1961 en un esfuerzo de derrocar el gobierno comunista dirigido por el presidente Fidel Castro.
En su discurso el papa elogió el progreso de Cuba al proveer servicios médicos y educación a sus ciudadanos, añadiendo que la Santa Sede considera el garantizar estas condiciones de la existencia humana ser algunos de los pilares sobre los cuales la paz es edificada.
El papa, que visitó Cuba en 1998, elogió el fuerte sentido de solidaridad del país con la gente que sufre por la guerra, la pobreza y los desastres naturales. Él enfatizó la necesidad de mayor libertad religiosa en Cuba, especialmente de facilitar el proceso requerido para que sacerdotes y religiosos extranjeros entren al país.
Para que la iglesia en Cuba pueda continuar promoviendo el bien común de la gente allí, es deseable que, en un ambiente de verdadera libertad religiosa, la iglesia pueda mantener y expandir sus vínculos de solidaridad ya existentes con otras iglesias hermanas, dijo el papa.
Él pidió que los sacerdotes y los hombres y mujeres religiosos que apoyan el trabajo de la iglesia de Cuba y que estén en comunión y armonía con la Sede Apostólica sean puestos a disponibilidad de ayudar a la iglesia cubana.
El papa también pidió que se le permita a la iglesia expresar sus opiniones en el ámbito público, así como abrir el diálogo con todos los cubanos.
En una sociedad muy pluralista la iglesia presenta sus directrices y propuestas, que pueden diferir de las opiniones de otros, dijo. Estas diferencias no tienen que crear ningún tipo de conflicto social, sino que éstas pueden fomentar un diálogo más constructivo y más amplio, dijo él.
La iglesia puede contribuir grandemente hacia la promoción de la familia, de la dignidad de la persona humana y de la edificación de una cultura de paz, vida y esperanza, dijo él.
Cuba ha sido acusada de violaciones de derechos humanos, incluyendo la encarcelación de disidentes políticos.