Las revisiones no debilitarán los estatutos y las normas de protección de menores, se dijo
Por Jerry Filteau
Catholic News Service
CHICAGO (CNS) -– Cuando los obispos de EEUU, por aplastante mayoría, aprobaron las revisiones del protocolo y de las normas de protección de menores y se enfrentaron al abuso sexual por parte de algunos clérigos, el 17 de junio, no debilitaron ninguno de los dos documentos, les dijo a los periodistas el arzobispo Harry J. Flynn de St. Paul-Minneapolis durante la rueda de prensa final de la reunión.
El arzobispo, del Comité Especial de los obispos, comité que se encarga del Abuso Sexual, y que ha sido dirigido por él durante los últimos tres años, dijo que los obispos continúan teniendo una política de acción de "tolerancia cero" para tales abusos, en consonancia con el principio enunciado por el papa Juan Pablo II de que no hay lugar en el sacerdocio para aquellos que abusen de menores.
Los obispos aprobaron las revisiones en su "Estatutos para la Protección de Niños y Jóvenes" con una votación de 228 a favor y 4 en contra; y cambios en las "Normas Básicas" aplicando los estatutos en forma legislativa, por 229 votos a favor y 3 en contra.
Los estatutos y las normas estaban entre los asuntos mayores a tratar en la reunión de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos que se llevó a cabo del 16 al 18 de junio en Chicago. Los documentos se habían adoptado originalmente en el año 2002 con una proyección de vigencia de dos años antes de su revisión. Esa vigencia se extendió cuando a los obispos no les fue posible hacer las revisiones en su reunión del mes de noviembre del año 2004.
Las revisiones de las "Normas Básicas" fueron pocas, y limitadas en su alcance. Y debido a que tienen fuerza de ley, la aprobación del Vaticano se hace necesaria para que las revisiones puedan tener efecto.
Algunas revisiones simplemente reflejaban más precisión en su terminología legal; tales como la inserción de "canónico" antes de "proceso debido " en cierto lugar; y en otro lugar, la inserción de una nota en el sentido de que un clérigo que ha sido acusado "goza de la presunción de inocencia" durante la investigación del alegato.
La sección de aplicabilidad de las normas para clérigos de órdenes religiosas fue redactada de nuevo, con referencias apropiadas de la ley canónica que se añadieron, para afirmar más claramente la autonomía de las órdenes religiosas sobre la vida interna de su comunidad respectiva, y al mismo tiempo respetando la autoridad del obispo para prohibirle a alguien su participación en cualquier acto de ministerio público en su diócesis.
Los estatutos se han vuelto a redactar extensamente a fin de que refleje el hecho de que sus normas han estado activas desde el mes de junio del año 2002. El trabajo mayor de las diócesis, ahora, es continuar la aplicación, que no significa el establecimiento de nueva política de acción, programas, oficinas ni otras estructuras que inicialmente cumplieran con los requisitos del protocolo, como muchas diócesis tuvieron que hacer cuando se adoptó por primera vez.
El preámbulo revisado del protocolo refleja lo que los obispos han hecho desde el año 2002 para poner en práctica sus planes de acción y procedimientos a seguir.
En uno de los temas más debatidos, y de mayor importancia, la revisión permanece firme: "Siquiera por un único acto de abuso sexual contra un menor ... el sacerdote trasgresor, o diácono, será permanentemente retirado del ministerio y, si hay razón suficiente, será privado de su estado clerical".