Miles marchan en la frontera mexicana en protesta contra asesinatos de mujeres

By Jason Lange

Catholic News Service

CIUDAD DE MEXICO (CNS) -– Unas 20,000 personas marcharon por Ciudad Juárez, en la frontera mexico-estadounidense, para exigir que las autoridades resuelvan los asesinatos de cientos de mujeres, mientras el nuncio papal y obispos mexicanos le pedían a la policía llegar al fondo de los asesinatos.

Muchos de los manifestantes en la marcha del 27 de mayo eran niños excusados de la escuela para poder asistir, informó la prensa local. Dos días antes, miles de maestros marcharon por Ciudad Juárez para exigirle a la policía que encontrara a Edith Aranda, maestra de escuela primaria de 22 años que desapareció el 3 de mayo.

Los manifestantes, la mayoría vestidos de blanco, gritaban: "Suficiente. No queremos más violencia", informó Prensa Asociada.

Ciudad Juárez, ciudad manufacturera de 1.3 millones de habitantes al otro lado de la frontera con El Paso, Texas, ha sido sacudida durante más de una década con asesinatos no resueltos. Investigadores federales dicen que más de 350 mujeres han sido asesinadas desde 1993. Se cree que muchos de los asesinatos han sido efectuados por esposos o novios de las víctimas, pero más de 100 asesinatos aparentan seguir un patrón en el que mujeres jóvenes delgadas son encontradas tiradas en el desierto después de haber sido violadas sexualmente.

"Todos los obispos de la región están preocupados profundamente sobre esta situación", dijo el arzobispo Giuseppe Bertello, nuncio del Vaticano ante México, durante una conferencia de prensa el 25 de mayo. Sus comentarios fueron reportados por el diario Reforma.

Muchos creen que las cifras de los asesinatos pueden ser mucho más altas, ya que más de 500 mujeres han estado desaparecidas desde 1993.

Anteriormente en mayo, los cuerpos de dos de las más recientes víctimas fueron encontrados. Las dos niñas, de 7 y 10 años de edad, fueron encontradas muertas en Ciudad Juárez. Ambas habían sido agredidas sexualmente.

Los legisladores locales, quienes ayudaron a organizar la marcha, dijeron que ellos apoyarían la reciente propuesta del alcalde de castigar con la muerte los asesinos de las niñas.

Sin embargo, el arzobispo Bertello dijo que la iglesia está opuesta a tal propuesta porque toda vida es un "regalo de Dios".

Sea los problemas sociales o asesinos en serie -– o una combinación de ambos -– lo que está detrás de los asesinatos, miembros de las familias de las víctimas le han pedido al gobierno durante mucho tiempo tomar los asesinatos más seriamente. Activistas de los derechos humanos dijeron que varios de los hombres encarcelados por asesinar mujeres en años recientes fueron torturados para confesar y podrían ser inocentes. Ellos criticaron también la percibida falta de coordinación entre las autoridades locales, estatales y federales.

"Estamos cansados de tanto crimen, de tanta impunidad", se informó que dijo el obispo Renato Ascencio León, de Ciudad Juárez, el 29 de mayo al periódico Diario de la ciudad. "Queremos mejor coordinación" entre las autoridades y queremos que éstas "pongan sus mirillas en el problema", dijo él.