Resist fear, seize hold of hope, make justice our aim ...’

Bishops urge government to respect human rights, dignity of immigrants

 

Editor’s Note: The following is a letter addressed to state and federal government officials. It was written by the Catholic bishops of Kansas, as well as bishops of the Methodist, Episcopal, and Lutheran churches of Kansas.

 

The question was asked of Jesus who is my neighbor?  Jesus answered with the story of the Good Samaritan.  Anyone who needs me, and whom I can help is my neighbor.  For Jesus this path of loving our neighbor brings us to an encounter with God.  To close our eyes to our neighbor blinds us to God.

When Jesus speaks of the ultimate judgment, all those judged are surprised that they did not recognize him in those people in need.  He reminds us that it is precisely in those in need that we can see him and can choose to serve him or not. 

We understand that many Kansans are perplexed and troubled by the presence of a large number of undocumented immigrants in our state and country.  We share their concern.  Illegal immigration is not good for society or the person migrating. We urge our parishioners – and all Kansans – to reject attacks on immigrants.  We all need to work together toward a humane resolution of the problem of illegal immigration.

We acknowledge the right and necessity of our country to maintain our borders and enforce our laws.  We caution that while doing so, our government must respect human rights and dignity and minimize the separation of families.

We ask President Bush and our Kansas Congressional Delegation to give serious attention to the issues related to undocumented workers, their families, and their impact on the life and economy of our country and state.  We urge them to work for comprehensive reform that maintains the integrity of our borders, makes temporary visas available for those wanting to work, provides fair and equitable rules and reasonable time frames for processing applications to become legal residents, offers compassionate rules and practical time frames for family reunification for legal resident aliens and naturalized citizens, sets reasonable requirements for legal residents to become citizens, and recognizes the impact of globalization and free trade on patterns of immigration.

We ask Governor Sebelius and our Kansas Legislators to resist the frustration caused by the inactivity of our Federal government and to refuse to react to a fear that seems to focus on people in our State who for the most part are here because they or their parents want to work.  We ask them to work for laws that benefit and support all people of our State.

As we travel Kansas and are in and out of local parishes we meet people who are afraid … afraid of losing their jobs, homes, families.  They are looking for neighbors.  They work in our meatpacking plants, dairies, feedlots, service industries.  They work on our ranches, construction sites, hog farms.  They work.  Can we continue to benefit from the fruits of their labor, on one hand, and relegate them to an underclass without full protection of the law on the other?  We meet people who are afraid that our laws are not working and that something is badly broken.  We know that so many of those who are fearful are at the same time instinctively neighborly.  Will their fears be allayed by passing more laws that cannot work and will cast more people living in Kansas into the shadows with less trust and confidence in our laws? 

We ask our parishioners, other Christians, all people of faith, and all people of good will to resist fear, seize hold of hope, make justice our aim so that all living in Kansas may work together for the good and welfare of one another and not pit one against another.  May we live out of our Kansas neighborliness that is at the heart of the message of Jesus. 

Scott Jones

Resident Bishop, the United

Methodist Church, Kansas Area

Bishop Gerald Mansholt

Central States Synod, the Evangelical Lutheran Church in America

Right Reverend Dean E. Wolf

Bishop of the Episcopal

Diocese of Kansas

Right Reverend

James M. Adams, Jr.

Bishop of the Episcopal

Diocese of Western Kansas

Most Reverend Joseph F. Naumann

Archbishop of the Catholic Archdiocese of Kansas City in Kansas

Most Reverend Ronald M. Gilmore

Bishop of the Catholic

Diocese of Dodge City

Most Reverend Paul S. Coakley

Bishop of the Catholic

Diocese of Salina

Most Reverend Michael O. Jackels

Bishop of the Catholic

Diocese of Wichita

 

Una carta de los obispos

Nuestro gobierno debe respetar los derechos humanos y la dignidad,  y minimizar la separación de familias

 

La pregunta fue hecha por Jesús: ¿Quién es mi prójimo? Jesús contestó con la historia del Buen Samaritano.  Cualquiera que me necesite, y que yo pueda ayudar, es mi vecino.   Para Jesús este camino de amor por el prójimo nos trae a un encuentro con Dios.  Cerrar nuestros ojos a nuestro prójimo nos ciega ante Dios.

 Cuando Jesus habla del juicio final, todos aquellos que juzgaron quedan sorprendidos que ellos no lo reconocieron en aquellas personas en necesidad. Él nos recuerda que es precisamente en aquellos en necesidad que nosotros podemos verlo y poder escoger para servirle a él o no.

Comprendemos que hay muchos ciudadanos de Kansas que están perplejos y preocupados por la presencia de un gran número de emigrantes indocumentados en nuestro estado y país. Compartimos su preocupación. La inmigración ilegal no es algo bueno para la sociedad ni para la persona emigrante.  Exhortamos a nuestros feligreses- y todos los nativos de Kansas – a que rechacen los ataques a los inmigrantes.  Nosotros debemos  trabajar juntos hacia una resolución humana del problema de la inmigración ilegal.

Reconocemos el derecho y la necesidad de nuestro país de mantener nuestras fronteras y hace cumplir nuestras leyes. Advertimos que mientras hacemos esto, nuestro gobierno debe respetar los derechos humanos y la dignidad,  y minimizar la separación de familias.

Pedimos al Presidente Bush y nuestra Delegación Congresista de Kansas que den una seria atención a los asuntos relacionados a trabajadores indocumentados, sus familias, y su impacto en vida y la economía de nuestro país y estado. Les pedimos que trabajen por una reforma comprensiva que mantenga la integridad de nuestras fronteras, confeccionando visas temporales disponibles para aquellos que quieren trabajar, que provea leyes justas y equitativas y un lapso de tiempo razonable para el proceso de las aplicaciones para convertirse en residentes legales, ofrecer leyes compasivas y lapso de tiempo práctico para la reunificación de la familia para ciudadanos residentes legales y ciudadanos naturalizados, establecer requisitos razonables para que los residentes legales   se conviertan en ciudadanos, y reconocer el impacto de la globalización y el libre comercio en los modelos de inmigración.

Le pedimos a la Gobernadora Sebelius y nuestros legisladores de  Kansas que resistan la frustración causada por la inactividad de nuestro gobierno Federal y rehusar a reaccionar al miedo que parece enfocarse en la gente de nuestro Estado, quienes por la mayor parte están aquí porque ellos o sus padres quieren trabajar. Les pedimos a ellos trabajar por las leyes que beneficien y apoyen a la gente de nuestro Estado.

Como viajamos por Kansas entrando y saliendo de nuestras parroquias locales, nos encontramos con personas que están asustadasasustadas de perder sus trabajos, sus casas y familias. Ellos están buscando vecinos. Ellos trabajan en nuestras plantas empacadoras de carne, lecherías, engordas, industrias de servicio.

Traban en nuestros ranchos, puestos de construcción, porquerizas.  Ellos trabajan. ¿Podremos seguir beneficiándonos de los frutos de sus trabajos, en una mano, y relegarlos a una clase baja sin protección  total de la ley en la otra mano?  Nos encontramos con personas que están asustadas que nuestras leyes no están funcionando y que algo esta malamente deteriorado.  Sabemos que muchos de ellos están temerosos están al mismo tiempo por instinto amistosos. ¿Serán aliviados sus miedos,  pasando más leyes que no pueden trabajar y echarán a más personas que viven en Kansas a las sombras con menos fe y confianza en nuestras leyes?

Pedimos a nuestros feligreses, otros Cristianos, todo el pueblo de fe, y toda la gente de buena voluntad a que resistan al miedo,  que agarrar el asimiento de la esperanza, hacer justo nuestro objetivo,  de modo que toda vida en Kansas pueda trabajar junta por lo  bueno y el bienestar del uno al otro y no golpearse un contra otro. Podemos nosotros vivir de nuestra vecindad buena de Kansas que está en el corazón del mensaje de Jesús.

Scott Jones

Obispo Residente, Iglesia Metodista Unidad, Área de Kansas.

Obispo Gerald Mansholt

Sínodo de Estados Centrales, la Iglesia Luterana Evangélica en América

El Reverendo Dean E. Wolf

Obispo de la Diócesis  Episcopal de Kansas

Reverendísimo James M. Adams, Jr.

Obispo de la Diócesis Episcopal de Kansas Oeste

Reverendísimo Joseph F. Naumann

Arzobispo de la Arquidiócesis Católica de Kansas City en Kansas

Reverendísimo  Ronald M. Gilmore

Obispo de la  Diócesis Católica de Dodge City

Reverendísimo  Paul S. Coakley

Obispo de la Diócesis Católica de Salina

Reverendísimo  Michael O. Jackels

Obispo de la Diócesis Católica de  Wichita