Ciudad de Texas abre corazón a niño mexicano que necesita cirugía para salvar su vida
CORPUS CHRISTI, Texas (CNS) — Cuando una familia de México vino a Corpus Christi buscando ayuda para su hijo, la comunidad no sólo le abrió sus brazos, sino también su corazón.
"Corpus Christi es una ciudad típicamente estadounidense con un corazón típicamente estadounidense", dijo el obispo Edmond Carmody, de Corpus Christi. Él dijo que está orgulloso del esfuerzo de la ciudad para ayudar a que un sueño se hiciera realidad para Reuben y Rebecca Carrizales — que su hijo obtuviera la atención médica que él necesitaba para salvar su vida.
La pareja llegó a Corpus Christi a mediados de abril con su hijo, Juan José, estudiante del octavo grado que sufre de una condición que amenaza su vida que causa que el corazón se torne grueso. La familia todavía estaba de luto por la pérdida de un hijo mayor que murió unos meses antes de la misma condición.
Después de sólo unos cuantos días en Corpus Christi, con el apoyo y la generosidad del Hospital Christus Spohn Corpus Christi-Memorial y de varias organizaciones, Juan José obtuvo la cirugía sin costo alguno para la familia. Él está ahora de vuelta en su hogar con su familia.
"Fue grande ver el apoyo y la participación de médicos y de la comunidad uniéndose para ayudar a esta familia", dijo el alguacil del Condado Nueces, Larry Olivares, presidente de la junta de directores de Caridades Católicas.
Un cirujano cardiovascular local, el Dr. Mark Morales, ofreció sus servicios gratuitamente y junto con su equipo quirúrgico implantó un convertidor cardiovascular de fibrilación. El aparato de $30,000, donado por Medtronics, regula los latidos ventriculares del niño.
En conferencia de prensa el 22 de abril en el hospital, la familia Carrizales expresó su agradecimiento a todos aquellos que los ayudaron, incluyendo Caridades Católicas; Peter Banko, vicepresidente y administrador del Hospital Christus Spohn Corpus Christi-Memorial; las enfermeras y los miembros del personal del hospital; y aquellos que tendieron una mano de ayuda en forma de oraciones, alojamiento, alimentos y dinero.
El obispo Carmody visitó a Juan José el día después de su cirugía para orar sobre él y su familia. Él le obsequió al joven católico una gorra con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe.
De acuerdo con los padres de Juan José, su hijo de 13 años de edad es un estudiante brillante que obtiene buenas calificaciones. Los Carrizales son ciudadanos mexicanos, pero actualmente residen en Donna, Texas, en el Valle del Río Grande.