Nativa de Colombia trae fe y amistad a Great Bend
Por David Myers
Southwest Kansas Register
América - tierra de la libertad - siempre ha sido un hogar y refugio para gente de muchas naciones. Luz Betty Gordon es una de esas personas.
Cuando Luz Betty Gordon, nativa de Colombia, vino a los Estados Unidos hace poco más de 20 años, ella acudió a una reunión de jovenes, donde todos suponían que ella tomaba drogas.
Me dijeron "Pensé que como es de Colombia, usted fuma marijuana". Yo me sentí ofendida. En mi país yo nunca ví a mis amigas o familiares fumando marijuana. Siempre ibamos en pandilla. Nuestros padres confiaban en nuestros amigos y sus familias. Nos protegíamos mutuamente contra cosas como la droga. Nosotros confiabamos en nuestros amigos.
De su casa en Great Bend donde vive con su esposo, Don, y una familia de animales domésticos, Luz Betty nos habló sobre su vida en Sudamérica como una vida muy espiritual y llena de tradiciones Católicas. Y era una vida en la cual el ayudar a los menos afortunados estaba impresa en la sociedad, algo que la reputación del "cartel de droga" había ocultado.
Luz Betty creció en un hogar de clase media con una críada. Tener una críada en Colombia y más tarde en Venezuela donde su familia se trasladó cuando ella termino secundaria, significa algo totalmente distinto a lo que significa aquí en Estados Unidos.
"Tenemos muchos campesinos pobres" explicó Luz Betty, "Ellos viven demasiado lejos para poder enviar a sus hijos a la escuela. Las familias de clase alta y mediana a veces "adoptan" a una niña que servirá como criada en su hogar. A cambio la niña recibirá un salario, será matriculada en una escuela, y tendrá cuarto y comida gratis, y se convertirá casi como un miembro más de la familia hasta que abandonan el hogar normalmente a los 17 años de edad. Los padres confian a sus hijas a otras familias. Nosostros aprendimos a respetar a las criadas y tratarlas como si fueran de la familia."
Luz Betty fue a una escuela Católica primero con las Monjas de la Presentación "Llevaban puesto esos hábitos grandes" y levanta las manos en torno a su cabeza, "y luego con las Nazarenas. Su secundaria la hizo en una escuela privada donde los alumnos tenían que tomar parte en un programa de alfabetización.
"Es una clase que todos los alumnos tienen que asistir", dice. "Los estudiantes van a pequeños barrios pobres y enseñan a la gente a leer o cómo hacer cuentas bancarias, etc. Durante nuestro tiempo libre, en lugar de ir a fiestas, enseñábamos a la gente a leer."
Después de su secundaria, Luz Betty, sus padres y hermanos se trasladaron a Venezuela de donde procedía su padre y la familia de él. Allí ella fue a la Universidad de Santa María en Carácas y pasó 5 años para ser farmacéutica. Ella también trabajó en el Instituto Venezolano de Investigaciones en el departamento de virulogía.Ella ayudón en los estudios de búsqueda de una vacuna contra la encefalitis.
Animada por su prima, que vivía entonces en Great Bend, Luz Betty se vino a Estados Unidos esperando ganar mucho como farmacéutica. Una vez en Great Bend, Luz Betty se enteró de que para ser una farmacéutica licensiada en Estados Unidos, ella "tenía que ir a la Universidad de Kansas durante dos años y tomar clases como gimnasia e historia" nos dice sacudiendo la cabeza. "Me iba a costar $5,000 por semestre."
En lugar de eso, ella fue a la Barton County Community College donde estudió para ser tecnóloga de médico., y durante 20 años trabajoó en el laboratorio del Hospital Estatal de Larned.
Luz Betty tenín otra razón por la que deseaba quedarse en Estados Unidos. Durante su primera visita aquí, ella conoció a un joven que le hizo brincar el corazón. El 20 de Diciembre, ella y Don cumplirán sus bodas de plata, y a pesar de ser de distinta raza, religión, nacionalidad e idioma (una prima actuó como ínterprete la primera vez que se conocieron), su matrimonio ha durado todos estos años.
"La ceremonia de la boda fue muy interesante" nos dice Don. "El Padre Chuch Mazouch y el Rev. Bill Hickerson ambos presidieron sobre la ceremonia. Fue una de los primeros matrimonios de distintas fes en una Iglesia Católica en Great Bend. Su luna de miel a Dallas, explicó Don, incluyó un resbalón en una carretera con hielo, pérdidas en las autopistas y muchas personas extrañas dispuestas a ayudar hasta que llegaron a la Plaza Dealey, donde fue asesinado el Presidente John F. Kennedy. El lugar le dió a Luz Betty una lección de cerca y personal sobre la historia Americana.
Después de más de 25 años en Estados Unidos, Luz Betty explicó que lo que más hecha de menos de la capital de su país, Venezuela, es el ruido.
"En Carácas (30 millas cuadradas con una población de más de 4,6 millones), era todo muy ruidoso" nos dice sonriendo. "Aquí todo es tan silencioso, como en un hospital. Hecho de menos el ruido."
A pesar de la grande población, dice que la vida es mucho más lenta en Carácas. Ahí el tiempo pasa despacio. Aquí todo es demasiado deprisa. Ahí puede una visitar a una amiga en su casa y pasar horas hablando.
"Teníamos reuniones de familia casi cada mes" añadió. Nuestros padres y los padres de nuestros amigos siempre estaban dispuestos a llevarnos a pueblos cercanos para unas mini vacaciones, o a la playa los fines de semana o al campo a disfrutar de los arboles, las flores y los pájaros para alejarnos un poco del ruido de la ciudad."
¿Cuál es su recuerdo más querido de su vida en Colombia?
"La Navidad, es el mejor recuerdo que tengo," dice. "Empezando el 16 de Dic. teníamos una novena para el Niño Jesús. Cada noche ibamos a una casa distinta. Había fuegos artificiales, música, los jovenes bailaban y lo adultos se tomaban un vaso de vino. Era como si el Niño Jesús estuviese en casa cada día. Era algo hermoso."
El padre de Luz Betty era un comerciante; su madre falleció hace siete años."Le debo todo a mis padres. Mi madre era una bella y amable persona. Ella dejaba lo que estaba haciendo para escuchar a una amiga, o a nosostros y dar consejos lo mejor que podía. La llamabamos nuestra confidente, pero ella nunca hablaba sobre los problemas de las demás personas y sentíamos que sus oraciones eran contestadas cada vez que oraba. Dios la ha bendecido mucho. Yo la llamaba "el papa" porque siempre estaba en la ventana dándonos una bendición."
Hace poco Don se jubiló de su trabajo como trabajador social en el Centro de Formación de Sunflower (ahora Sunflower Diversificado), en el cual se forma a gente con discapacidades de desarrollo. Además de trabajar en el hopsital, Luz Betty ha dado cursos de Inglés como segundo idioma a través de los servicios de ESSDACK durante dos años. Una vez a la semana, enseña español al Padre Ted Stoecklein, e inglés al seminarista Luis Díaz. Ella también prepara a los niños para la Primera Comunión. Hace 15 años ella empezó el Centro para Adultos en la Barton Community College que enseña inglés y lectura a los Mexicanos y Mexicanos Americanos.
"Cuánto quiero a los Méxicanos", dice con una amplia sonrisa. "Son tan agradables. Les enseñamos la novena del Niño Jesús y ellos nos enseñan sobre las Posadas, una tradición Mexicana que representa la búsqueda de San José de una posada para María y el Niño Jesús."
Luz Betty va a la Capilla del Centro Médico de la Central de Kansas cada Domingo a las 6 de la mañana para hacer adoración al Santísimo con música, canciones y lecturas.
Don y Luz Betty también toman parte en otra tradición, esta traída recientemente por una joven Mexicana, Marisela Poblano. Es una tradición que esperan se extienda.
"Es la costumbre de preparar cena para Jesús", explica. Una vez al mes la gente a va una casa distinta y llevan comida. Cantan, tocan la guitarra, y leen la Biblia. El dueño de la casa pone un plato en la mesa para Jesús. Es hermoso.
Cuando le preguntan si tuvo dificultades para adaptarse a su nueva vida en Great Bend, ella sonrie y dice " Yo me adapto muy bien con la gente. Para mi no hay ricos ni pobres. Me llevo tan bien con un barrendero como con un presidente. No hay ninguna diferencia para mi."