Nueva ley de California hace del contrabando humano un crimen estatal

LOS ÁNGELES (CNS) -– El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, ha firmado convirtiendo en ley la legislación más abarcadora del país para combatir el contrabando humano y la esclavitud moderna: la Ley de Protección de Víctimas del Contrabando de California.

"Ahora tenemos una gran herramienta para expandir nuestros esfuerzos", dijo Steve Cooley, procurador del distrito de Los Ángeles, durante una conferencia de prensa el 21 de septiembre en su oficina en el centro de la ciudad poco tiempo después que el gobernador firmara la legislación, apoyada por varias comunidades de mujeres religiosas.

Una ley federal contra el contrabando humano ya existe, pero la concejal Sally Lieber, una de los patrocinadores principales del proyecto de ley, dijo que la ley estatal apoderaría la policía y los procuradores locales para involucrarse directamente cuando sospechan que el contrabando humano está sucediendo en sus comunidades locales.

Florencia Molina Álvarez, superviviente del contrabando oriunda de México que ahora vive en California, contó de ser atraída hacia Estados Unidos con promesas de un buen empleo, pero que luego fue obligada a trabajar 17 horas diarias en un taller de costura clandestino.

Ella recibía un receso de 10 minutos cada día para comer su ración diaria de frijoles y arroz.

Después que ella convenció finalmente a su patrono-captor que le permitiera caminar a una iglesia cercana para asistir a Misa, ella se dio cuenta que tenía una oportunidad de escapar y le pidió a un hombre que pasaba que la ayudara a hacer una llamada telefónica.

Poco tiempo después, la Coalición Para Abolir la Esclavitud y el Contrabando vino a su ayuda. Su contrabandista recibió seis meses de arresto domiciliario.

"La gente escuchará mi historia y sabrá que la esclavitud todavía existe", dijo Álvarez en inglés con acento mientras le agradecía a profusamente al gobernador firmar el proyecto de ley.

"De este modo más personas pueden recibir ayuda como yo y obtener justicia y recuperarse del abuso", dijo Álvarez, quien ahora trabaja como cajera y tiene la esperanza de ser reunida con sus tres hijos que todavía viven en México.

Bajo la nueva ley, los individuos convictos de contrabando humano pueden ser sentenciados a un término de tres a ocho años en prisión. La ley también provee remedios civiles para que las víctimas sean compensadas por los daños sufridos y crea un equipo de trabajo estatal para mejorar la respuesta al contrabando humano. Servicios a las víctimas también están disponibles para ayudar a los que se recuperan del abuso.