Credenciales de identificación les abren puertas a mexicanos indocumentados en Estados Unidos
Por Joseph J. Kolb
Catholic News Service
GALLUP, Nueva México (CNS) –- En el sótano de la iglesia de San Francisco en Gallup, una mujer de 28 años de edad esperaba mientras su esposo llenaba una solicitud de credencial de identificación, conocido como matrícula consular, con representantes del gobierno mexicano.
Su esposo tenía la esperanza de estar entre miles de mexicanos indocumentados en Nuevo México, a los que se les permitiría obtener licencia de manejo mediante la presentación de la matrícula consular. A pesar de que algunos observadores opinan que el programa de credenciales es controvertido, el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, firmó la ley en el año 2003 que así lo permite.
Desde marzo del 2002, en los consulados mexicanos en todo Estados Unidos se ha estado promoviendo vigorosamente la adquisición de matrículas consulares.
A las matrículas se les concede validez como documento de identificación, que los mexicanos sin documentos, inmigrantes, pueden usar para abrir cuentas de banco en 160 bancos de la nación, o para obtener licencia de manejo en uno de los 13 estados que reconocen la matrícula para tal propósito.
Richardson dijo que el programa de matrícula es un paso vital para protección del público evitando que individuos indocumentados manejen sin licencia y sin seguro.
"Creo que este programa ha tenido éxito, y espero que sirva de modelo para otros estados", dijo Richardson. "Esto ha logrado tres medidas clave: se ha disminuido el número de personas sin seguro en Nuevo México, se ha fortalecido la seguridad pública y se ha incorporado a los inmigrantes dentro de la corriente principal de la sociedad".
Más de 40 mexicanos inmigrantes sin documentos acudieron a la escuela recientemente en Gallup para escuchar a Raúl Ramírez-Cossa, cónsul delegado del consulado mexicano. Les informó a los ciudadanos mexicanos de los servicios de los que pueden hacer uso y les respondió sus preguntas sobre asuntos de inmigración. Algunos de los que buscaban la matrícula mexicana habían llegado a la escuela San Francisco a la hora de la comida o antes de ir a su trabajo.
Desde que Richardson firmó la ley para aprobar la aceptación de la matrícula consular como identificación válida hace más de un año, en el consulado mexicano se ha visto aumentar el promedio diario de solicitantes de 10 por día a 50 por día.
En los dos últimos años, más de 35.000 personas sin documentos han recibido la matrícula consular, la mayoría procedentes del estado de Chihuahua, México, limítrofe con Nuevo México.
El representante de los EEUU, Tom Tancredo, R-Colo., ha sido opositor verbal del programa de matrículas mexicanas, llamándolo amnistía "de puerta trasera" para extranjeros ilegales que el gobierno de Bush apoya.
"Lo veo como mal plan de acción y política", dijo Tancredo, añadiendo que cree que la postura del presidente George W. Bush es un medio para atraer el voto hispano y promover el comercio con México.
"La Casa Blanca y yo hemos tenido discusiones en más de una ocasión y hemos estado de acuerdo en el desacuerdo", le dijo Tancredo a The Voice of the Southwest (La Voz del Suroeste), periódico diocesano de Gallup.
Como presidente de dirigentes de la Reforma de Inmigración, Tancredo trató el año pasado de presentar un proyecto de ley mediante el cual se les cortaría los fondos federales de carreteras a los estados que acepten la matrícula. La propuesta no tuvo éxito, pero Tancredo dijo que "se empeñaría en continuar trabajando por otros caminos" para abolir la aceptación de la matrícula.
Las matrículas han sido ampliamente aceptadas por la industria banquera, que maneja una cifra calculada en $13 mil millones que se envían anualmente a México por los trabajadores indocumentados en los Estados Unidos para manutención de parientes.
Alfonso Nieto, vocero de la embajada mexicana en Washington, dijo que es costumbre que los mexicanos envíen cerca del 10 por ciento de sus ingresos a familiares que viven en México. Con base a este cálculo, aún un pequeño porcentaje de ingresos puede ser significativo con la aprobación de depósitos bancarios, dijo.
Cuando las personas solicitan o hacen uso de la matrícula, sus acciones atraen más atención hacia aquellos que están en los Estados Unidos ilegalmente, pero los funcionarios mexicanos no están sabidos de ninguna ley federal que prohíba deportar a los usurarios de matrícula.
Ramírez-Cossa dijo que la matrícula no otorga beneficios diplomáticos, pero que es crucial para la vida diaria de los trabajadores indocumentados. "Entre los problemas que afrontan los indocumentados está el de transporte. Los Estados Unidos es una sociedad orientada al uso del automóvil", dijo Ramírez-Cossa.
Dijo que los trabajadores sin documentos pueden representar un riesgo para todos. "Para obtener seguro se necesita licencia de manejo. Es una espada de dos filos", añadió.
Algunas agencias de aplicación de la ley en Estados Unidos han expresado preocupación con respecto a la seguridad de la matrícula mexicana que sirve de identificación. La única documentación necesaria para conseguir la matrícula es un certificado de nacimiento original para verificar la nacionalidad, una fotografía de identificación y prueba de residencia que puede ser un recibo de servicios públicos.
Debido a que no se hacen investigaciones de antecedentes de solicitantes, algunos funcionarios de aplicación de la ley están preocupados por no saber quiénes en realidad reciben su matrícula, la que se podrá usar para abrir cuentas de banco y para obtener licencia de manejo, lo que permitiría posteriormente rentar un coche.
"Esto no es un documento legal para que un individuo entre a los Estados Unidos, y si no tiene la identificación apropiada, no se le permitirá la entrada", dijo Mario Villa Rreal, vocero de Aduana de EEUU y Protección Fronteriza.
El capitán John Allen del Departamento de Policía de Gallup dijo que nunca había sabido de la matrícula de identificación mexicana, pero que le parecía una buena idea.
"Detenemos ilegales todo el tiempo, y cada vez nos dan un nombre diferente por carecer de identificación", dijo Allen, añadiendo que la matrícula daría la oportunidad de por lo menos verificar la identidad.