Campaña 2004:

Planes de inmigración, ideas no formadas separan a Kerry, Bush

Por Patricia Zapor

Catholic News Service

WASHINGTON (CNS) — Las acciones del gobierno y las actitudes públicas sobre la inmigración han pasado por cambios dramáticos desde la última elección presidencial.

Ambos, el presidente George W. Bush y su rival demócrata, el senador John F. Kerry, reconocen que la amplia sombrilla de temas de inmigración incluye la seguridad fronteriza, el desarrollo internacional y mantener los intereses comerciales contentos.

Pero hay diferencias inconfundibles en cuán claros los dos candidatos han sido en cuanto a tratar lo que está debajo de esa sombrilla.

El documento de año eleccionario de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos (USCCB), "Ciudadanía Fiel: Un Llamado Católico a la Responsabilidad Política", llama a la gente a cuidar de aquellos en necesidad, tengan o no documentación legal.

"Aunque afirmamos el derecho y la responsabilidad de las naciones soberanas a controlar sus fronteras y a garantizar la seguridad de sus ciudadanos, especialmente en la estela del 11 de septiembre, nosotros buscamos protección básica para los inmigrantes, incluyendo los derechos al proceso justo, acceso a beneficios públicos básicos y oportunidades justas a la naturalización y legalización", dijeron los obispos. "Nosotros nos oponemos a los esfuerzos de detener la inmigración que no tratan efectivamente sus causas radicales y permiten la continuación de desigualdades políticas, sociales y económicas que contribuyen a éstas. Creemos que nuestra nación debe permanecer un lugar de refugio para aquellos que huyen la persecución y sufren de explotación -– refugiados, buscadores de asilo y víctimas del contrabando humano".

Angela Kelley, directora de programas para el Foro Nacional de Inmigración, cuyas organizaciones miembros incluyen la USCCB, dijo que Kerry ha sido claro sobre sus intenciones en cuanto a la inmigración.

Kerry dijo que él ofrecería "un proyecto de ley abarcador para la reforma inmigratoria dentro de los primeros 100 días" en su puesto, firmaría varios proyectos de ley que él ha apoyado en el senado y trabajaría con los países vecinos para tratar la seguridad fronteriza y las causas de la emigración.

Kelley dijo que aun después de cuatro años en su puesto, Bush ha sido mucho menos claro que Kerry sobre cómo intentará tratar los problemas específicos de inmigración.

Durante los primeros ochos meses de la administración Bush, Kelley y otros representantes de inmigrantes pensaban que tenían un aliado en esfuerzos para crear políticas estadounidenses de inmigración más acogedoras.

En el verano del 2001, Bush y el presidente mexicano Vicente Fox tuvieron conversaciones orientadas hacia hacer más abierta la frontera Estados Unidos-México, incluyendo la posibilidad de legalizar el estado de algunos de los millones de personas que viven en Estados Unidos sin visas apropiadas.

Las encuestas públicas demostraban un fuerte apoyo para revertir algunos de los cambios restrictivos en la ley de bienestar e inmigración aprobada a mediados de la década de 1990 y Bush aparentaba estar dispuesto a hacerlo.

Pero después los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, las discusiones de reformas de inmigración se detuvieron.

En enero pasado Bush anunció un marco de trabajo bajo el cual a los patronos estadounidenses se les permitiría traer temporalmente trabajadores extranjeros y miembros de sus familias para llenar los empleos no tomados por ciudadanos o residentes legales de Estados Unidos. Por lo menos a algunos de los 8 millones de inmigrantes ilegales que ya estaban en el país se les permitiría legalizar su estado.

Pero, dijo Kelley, "él no ha hecho básicamente nada en cuanto a inmigración desde entonces, excepto obstaculizar el proyecto de ley AgJOBS".

El proyecto de ley Oportunidades de Empleos Agrícolas, Beneficios y Seguridad permitiría que cualquier trabajador agrícola que pueda mostrar evidencia de haber trabajado por lo menos 100 días en cierto periodo pueda obtener estado legal temporal. Los trabajadores que laboren en la agricultura 360 días dentro de los próximos seis años podrían obtener la residencia permanente. Éste también le permitiría a los trabajadores indocumentados contar los empleos no agrícolas para la legalización.

Kerry ha dicho que él firmaría AgJOBS, así como otro proyecto de ley pendiente, la Ley de Desarrollo, Ayuda y Educación Para Menores Extranjeros. Ésta permitiría que los menores que están ilegalmente en el país asistan a la universidad y legalicen su estado.

Bush dice en paradas de campaña que él quiere una política de inmigración que reconozca que "la gente que viene de países como México a trabajar -– ellos vienen a ganarse el sustento y ellos están llenando empleos que, francamente, otros no harán. Me aparenta que debemos tener una política que sea abierta y honesta sobre este fenómeno".

La agenda de inmigración de Kerry incluye llamados a permitir que los trabajadores indocumentados que han estado en el país durante por lo menos cinco años y que satisfagan otros criterios tengan una vía a la ciudadanía. Él dijo que eliminaría los retrasos de años de duración en el proceso de las solicitudes de inmigración, establecería un programa de trabajadores temporales que proteja los derechos de los inmigrantes y negociaría acuerdos con países vecinos para mejorar la seguridad a lo largo de las fronteras.