Estudiantes se adentran en Guatemala para unas lecciones en humanidad ...y humildad

Por David Myers

Southwest Kansas Register

El 17 de Mayo, Holly Stein, residente de Dodge City y estudiante de Newman University en Wichita montó un avión rumbo a Guatemala, junto con 7 otros estudiantes y un profesor para lo que se suponía iba a ser una experiencia de aprendizaje intenso del idioma español.

Lo que ganó de la experiencia no sólo fue una mejora de su español, sino una lección en humildad y humanidad. Ella logró ahondar en los sentimientos y experiencias de la multitúd de inmigrantes luchando en las fronteras de América.

“Ahora que he pasado tiempo en un país extranjero, entiendo mucho mejor lo que es ser diferente”, escribió Stein, de 20 años de edad en su diario. “Es difícil ser la minoría. Antes de ahora, yo nunca me había dado cuenta en lo diferente que es Estados Unidos del resto del mundo... Es realmente duro a veces ser el extranjero, pero pienso que todos deben pasar por esa experiencia para poder entender y adquirir tolerancia.”

  El viaje no fue fácil. Ella vió pobreza como nunca jamás la había visto. “Había gente sin fontanería dentro de su casa “, ella escribió. “ La gente en las montañas viven en chozas. Algunas personas tienen dinero, pero la mayoría de la gente está en extrema pobreza.”

Y simplemente, el ir de un lugar a otro no estuvo sin dificultades, sobre todo debido a que hay pocas leyes de tráfico de carretera. “El caminar a algún lugar es un reto. Hubo ocasiones en que yo no prestaba atención y casi me atropellaba el tráfico.”

De hecho, Stein admite en su diario que pronto después de haber llegado, pensó en abandonar el lugar.

“ Es también difícil cuando se exactamente lo que quiero decir pero no lo puedo expresar en español. Cuando no entiendo algo, siento como que me están juzgando. A veces creo que porque no se mucho español, la gente piensa que soy tonta.”

“Cuando llegué por primera vez, estuve en una especia de “shock” y una parte de mi quería salir corriendo de vuelta a mi casa,” escribió. “ Pero, me alegro de que no lo hice y no me por vencida. Hubiese perdido una experiencia que cambió mi vida.”

Durante su estancia, ella y otros estudiantes fueron alojados en casas de diferentes familias del lugar. Asistían a 5 horas de clase de español individual, 5 días por semana. La escuela ofrecía al grupo experiencias para una inmersión en la cultura, incluyendo el llevarles a diferentes lugares como las ruinas Mayas, donde pudieron estudiar y admirar la historia y la arquitectura de la región.

“Es usual el uso de colores brillantes en los edificios en Guatemala”, ella escribió. “Me sorprendió ver colores tan vivos incluso en las iglesias. Me gustó mucho ver los distintos tipos de diseño y arquitectura. Creo que el arte y la estética son una parte muy importante de la cultura en todo el mundo.”

“Aunque la definición de la belleza es muy distinta en cada país, es algo que se puede apreciar universalmente.”

Aunque la celebración de la Santa Misa es igual a las Misas en español que tienen lugar en su parroquia de la Catedral de Nuestra Sra. De Guadalupe, ella dice que la iglesia tiene una apariencia distinta.

“Hay luces de colores en las iglesias”, ella dijo al Register, sonriendo. “Y Jesús  siempre está en un ataúd transparente rodeado de luces de Navidad.” Ella describió a la gente como muy devota, y que ponen a Cristo en medio de sus numerosas fiestas coloridas durante todo el año.”

No fue fácil para Stein sobreponerse a su medio de ir a Guatemala, y no digamos de su temor de quedarse. En cuanto llegó a Estados Unidos, no solamente había mejorado su español (“Siento que ahora puedo mantener una conversación en español, que es maravilloso .”), sino que ella adquirió un mayor entendimiento de los sufrimientos de la gente en otros países.”

“Yo creía sinceramente que era mejor permanecer ignorante y seguir viviendo sin pensar en los problemas del mundo,” ella escribió en su diario. “Yo no se exactamente lo que voy a hacer para aliviar el sufrimiento que ocurre todos los días, pero aprender sobre ello es el primer paso.

Siento que hay tanto que debería hacer por esta gente, pero no se cómo una persona como yo puede hacer una diferencia en el mundo. Por supuesto, ahora quiero compartir lo que he visto y aprendido, y quizás algún día pueda cambiar el futuro de estas personas.”