Por Juan Fahey-Guerra C.Ss.R.
Southwest Kansas Register
En viernes santo recordamos una obra de amor. Hablo de
la obra de redención que Jesús cumplió en su sufrimiento y muerte en cruz.
Pero también hablo de la obra de celebrar este momento sumamente
importante que es el vía crucis en vivo, una tradición del pueblo hispano
de muchos años.
Este año el vía crucis en vivo tuvo lugar en Ulysses
por la primera vez. La gente de María Reina de Paz empezó a planear desde
los últimos días de febrero. Empezaron con unas ventas de comida para
ganar fondos de comprar todo lo necesario para la obra. Empezaron a
invitar a la gente a participar en los diferentes papeles de la pasión de
Cristo y en especial invitaron a los jóvenes de la comunidad.
Por toda la cuaresma su meditación y oración era esta
obra recordando la única obra salvadora de Jesús. Meditaron en la túnica
de Jesús no rota al hacer el vestuario para los participantes. Al hacer
las cruces y conseguir los otros instrumentos de la pasión contemplaron el
sufrimiento del Señor. En los ensayos para el día santo imaginaron los
pasos de Jesús. Al memorizar las palabras, el evangelio llegó hasta el
fondo de sus corazones. Así es el poder de la práctica de nuestra fe
católica y las tradiciones de nuestro pueblo.
Sí, es una obra de amor que recuerda una obra de amor.
Por su meditación cuaresmal era posible en el momento fijo dar a los demás
de la parroquia la oportunidad de acompañar a Jesús en el vía doloroso.
Este es el gran deseo del pueblo, caminar con Cristo y este es el gran
deseo del Señor caminar con su pueblo. Les agradecemos a los que llevaron
a cabo este encuentro del Cristo con su pueblo. Su práctica cuaresmal era
algo muy especial por los corazones que les tocaron.