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Ask, live, pray

I have devoted my first 10 Southwest Kansas Register columns to the call by our Loving Lord of our boys and our single men to become ordained priests for the Catholic Diocese of Dodge City.  As our new full-time Director of the Office of Priestly Vocations, Father Wesley Schawe wrote: “I know God is calling men to be priests, or God wouldn’t be calling us to salvation!  It’s not a question of whether, it’s a question of who.”  But what can the rest of us do to encourage our guys to listen to God’s call, to promote the ministerial priesthood?  
1) Ask/wonder. I was in my early 30s when a priest asked, “John, what are you doing with the rest of your life?  ...  Have you ever thought about the priesthood?”   Variations for you to try:  What do you think -- priesthood?  I think you would make a good priest!  I wonder if God wants you to be a priest or a husband and dad?  A hint is fine -- no need to over-do it!
2)  Live our own vocation abundantly (cf. John 10:10). Whether a deacon, priest, bishop, religious sister, religious brother, husband or wife, as we live our calling to the full with God’s grace, our boys and single men will see our striving to holiness.  They will be attracted to this life in the Lord; each will want this joy in Christ for his own life, his own call, his own vocation that God has planned for him.
3)  Pray. My last column focused on “praying always.”  Pray during a liturgy, especially Holy Mass, that a particular boy or single man in your parish will be called to the seminary.  Pray during Word Working (lectio divina) that our seminarians will persevere and be called to the Sacrament of Holy Orders.  Pray during your adoration time before Jesus in the Blessed Sacrament that your son, grandson, nephew or friend will listen to Jesus, and that he speak with his pastor, Father Wesley, or me about what he hears in his heart.
We can all participate in encouraging our boys and single men, and promoting the call to the ordained priesthood. Let us take great hope in Jesus the High Priest.  Let us trust in God to bless us abundantly.  Thank you for your faithfulness.  Jesus  loves us more than we can ask or imagine!


Animando a otros a escuchar

Yo he dedicado mis primeras 10 columnas del Southwest Kansas Register al llamado de nuestro Señor amoroso a nuestros jóvenes y a nuestros hombres solteros a ser sacerdotes
ordenados para la Diócesis Católica de Dodge City.  Como escribió nuestro director de la oficina de vocaciones sacerdotales de tiempo completo, el Padre Wesley Schawe: “¡Yo sé
que Dios está llamando a los hombres a ser
sacerdotes, porque si no Dios no nos estaría
llamando a la salvación! No es cuestión de si acaso sino de quién.” ¿Pero que podemos hacer los demás para animar a nuestros jóvenes a escuchar el llamado de Dios, para promover el ministerio del sacerdocio?
1)    Preguntar/pensar. Yo estaba en los primeros años de mis treintas cuando un
sacerdote me pregunto, “¿Juan, qué vas a hacer con los demás años de tu vida? … ¿Has pensado alguna vez sobre el sacerdocio?” Otras
variaciones que pueden tratar: ¿Qué piensas —
sobre el sacerdocio? ¡Pienso que serías un buen sacerdote! ¿Me pregunto si Dios quiere que tú seas un sacerdote o un padre y papá? ¡Una insinuación está bien — pero no se tiene que exagerar!
2)   Vivir nuestra propia vocación en abundancia (ver Juan 10:10). Ya sea como diácono, sacerdote, obispo, hermana religiosa, hermano religioso, esposo o esposa, conforme vayamos viviendo nuestro llamado al máximo con la gracia de Dios, nuestros jóvenes y hombres solteros verán nuestro esfuerzo por la santidad. Serán atraídos a esta vida en el Señor; cada uno va a querer esta alegría en Cristo para su propia vida, su propio llamado, su propia vocación que Dios ha planeado para él.
3)   Orar. Mi última columna se enfocó en “orar siempre.” Orar durante una liturgia, especialmente durante la Santa Misa, para que un joven o un hombre soltero en particular de nuestra parroquia sea llamado al seminario. Orar durante Word Working (lectio divina) para que nuestros seminaristas perseveren y sean
llamados al Sacramento del Orden. Orar durante el tiempo de adoración ante Jesús en el
Santísimo Sacramento para que su hijo, nieto, sobrino o amigo escuche a Jesús, y para que hable con un sacerdote,  con el Padre Wesley o conmigo sobre lo que escucha en su corazón.
Todos podemos participar en animar a nuestros jóvenes y hombres solteros y promover el llamado para ser un sacerdote ordenado.
Vamos a poner nuestra esperanza en Jesús el Sumo Sacerdote. Vamos a confiar en Dios a que nos bendiga en abundancia. Gracias por su fidelidad. ¡Jesús nos ama más de lo que podamos pedir o imaginar!

Diocese of Dodge City


910 Central PO Box 137 Dodge City, KS 67801 | 620-227-1500

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