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Fleeing ‘Revelation’

 

The shortest psalm, with the tallest meaning, by an unknown poet: 

O praise the Lord, all you nations;

Acclaim him, all you peoples.

For his merciful love has prevailed over us;

And the Lord’s faithfulness endures forever.

 

Psalm 117 is two verses only, but its depth has never yet been plumbed.

First, it calls all the nations and all the peoples to praise the Lord.  Not just the Hebrew people. It proclaims a universal call for all … for All … to acclaim the Living God, who never tires of loving us. 

Second, it links two Hebrew words: Hesed (merciful love) and Emeth (faithfulness).  This was the way the Hebrew people came to understand the Lord in the crucible of the Exodus.  And this was the source of all their wonder at him.

But there is another facet to this wonder.  Most translators render that second verse as “Strong is his love for us.”  That is not quite what the Hebrew suggests.  It might better be rendered as his love “has prevailed over us.”  For the word comes from a Hebrew noun meaning “a strong man, a warrior, who triumphs and overcomes difficult situations.”  The one who never stops coming: that is the energy hidden in this verse.

In the 4,000 years of the Hebrew and of the Christian Revelation, “we” have always been the “difficult situation.”  We have looked past the Revelation.  We have dismissed it.  We have despised it.  We have mocked it, and we have fled from it, in 10,000 inventive ways. 

But, still, he keeps coming, this warrior, Francis Thompson’s Hound of Heaven.

I fled him, down the nights and down the days;

I fled him, down the arches of the years;

I fled him, down the labyrinthine ways

Of my own mind; and in the mist of tears

I hid from him ….

 

Huyendo revelación

 

El salmo más corto, con el significado más alto, de un poeta desconocido: 

 

Alaben al Señor, todas las naciones,
aclámenlo, todos los pueblos.
Pues grande es su amor con nosotros,
la fidelidad del Señor es eterna.

 

El Salmo 117 tiene solo dos versículos, pero su profundidad nunca ha sido completamente sondeada.

Primero, llama a todas las naciones y a todos los pueblos a alabar al Señor.  No solo al pueblo hebreo. Proclama un llamado universal para todos... para Todos... para aclamar al Dios vivo, que nunca se cansa de amarnos. 

En segundo lugar, vincula dos palabras hebreas: Jesed (amor misericordioso) y Emeth (fidelidad).  Esta fue la forma en que el pueblo hebreo llegó a entender al Señor en el crisol del Éxodo.  Y esta era la fuente de toda su admiración hacia él.

Pero hay otra faceta de esta maravilla.  La mayoría de los traductores presentan ese segundo versículo como “grande es su amor con nosotros”.  Eso no es exactamente lo que sugiere el hebreo.  Se podría representar mejor como que su amor “ha prevalecido sobre nosotros”.  Porque la palabra proviene de un sustantivo hebreo que significa “un hombre fuerte, un guerrero, que triunfa y supera situaciones difíciles”.  El que nunca deja de venir: esa es la energía escondida en este versículo.

En los 4.000 años de la Revelación hebrea y cristiana, “nosotros” siempre hemos sido la “situación difícil”.  Hemos mirado más allá de la Revelación.  La hemos descartado.  La hemos despreciado.  Nos hemos burlado de él, y hemos huido de él, en diez mil formas inventivas. 

Pero, aun así, él sigue viniendo, este guerrero, El sabueso del cielo de Francis Thompson.

 

Hui de Él, a través de las noches y los días;

Hui de Él, a través de los arcos de los años;

Hui de Él, a través de caminos laberínticos

De mi propia mente, y en la niebla de lágrimas me escondí de él...

The simplicity of evangelization

Evangelization.

When most people hear this word, they think of a charismatic speaker, and a crowd of thousands, and waves of energy and enthusiasm.  And the word does sometimes mean that large thing.

But, at bottom, evangelization is a large word for what must be a small thing.  It is a meeting of a you and a me, arranged (without our knowing it) by the God of us both.  We are just there, you and me, and, without warning, something hangs in the air between us. 

It may have been something you said.  It may have been something I said.  Somehow, we both know there is something more to be said.  Somehow, you need to hear something, and somehow, I need to say something.

So, in halting, stumbling, inadequate words, in poor and tattered words, I hand on to you what I have seen and heard of God.  Fearfully … shyly … gently … do I do this, hoping, always hoping.  And there it hangs, in the expectant air.

A human heart has spoken to a human heart a God-word.  Will it open that second heart?  Will it be touched?  Will it be moved?  There it hangs, the question.  There it waits, the answer … an answer only freedom can give.

It is as simple as that, evangelization is.  It is as small as that, evangelization is.  It is a large drama, evangelization is, on a small stage, with untrained actors.  That was the way Jesus did it, mostly.  That is the way that we must do it too.

La simplicidad de la evangelización

La evangelización.

Cuando la mayoría de las personas escuchan esta palabra, piensan en un orador carismático, una multitud de miles y oleadas de energía y entusiasmo.  Y la palabra a veces significa eso grande.

Pero, en el fondo, la evangelización es una gran palabra para lo que debe ser algo pequeño.  Es una reunión de un y un yo, arreglada (sin que lo sepamos) por el Dios de nosotros dos.  Estamos allí, tú y yo, y, sin previo aviso, algo flota en el aire entre nosotros. 

Puede haber sido algo que dijiste.  Puede haber sido algo que dije.  De alguna manera, ambos sabemos que hay algo más que decir.  De alguna manera, tienes que escuchar algo, y de alguna manera, yo tengo que decir algo.

Entonces, en palabras vacilantes, tambaleantes, inadecuadas, con palabras pobres y hechas jirones, te entrego lo que he visto y oído de Dios.  Lo hago temerosamente... tímidamente... gentilmente..., esperando, siempre esperando.  Y allí queda flotando, en el aire expectante.

Un corazón humano ha hablado a un corazón humano una palabra de Dios.  ¿Estará abierto ese segundo corazón?  ¿Será tocado?  ¿Se moverá?  Ahí flota la pregunta.  Ahí espera, la respuesta... una respuesta que solo la libertad puede dar.

Es tan simple como eso, la evangelización lo es.  Es tan pequeño como eso, la evangelización lo es.  Es un gran drama, la evangelización es, en un pequeño escenario, con actores no entrenados.  Esa fue la forma en que Jesús lo hizo, principalmente.  Esa es la forma en que debemos hacerlo también.

 

To be set free from the dark places

The Resurrection is a deep current flowing through you, the deepest part of where you are and who you are.

That’s easy enough for you to see when life smiles upon you.  Easy, when you are rested, and refreshed, and riding on top of your world and your life.  Then you can almost feel the power of the Resurrection within you. 

That’s not so easy for you to see when life frowns upon you.  Not so easy, when you are pressed, and pressured by the tasks, and the worries, and the anxieties of life.  Then the last thing you can feel is the power of the Resurrection within you. 

But that is the very time when that power is most present and most active in your lives.  You just don’t like what it is then doing in you.  You just don’t like what it is then showing you.  You are just not ready for the steps it is then asking you to take. 

What the Risen Lord is showing you is the dark list of the things that are holding you back from him.  Your wounds, your fears, your hesitations, your compromises, your anxieties, your addictions, your sins: he is allowing all these to work their way to the surface of your minds and hearts, He is allowing you to feel the weight of their dead hands. 

He wants you to notice, and to feel these things, because he wants you to do something about them.  Without his Grace, you could not recognize them.  Without recognizing them, you could not open yourself to his redeeming, healing power.

His Resurrection is meant to set you free from all those dark things, and to do so by healing them.  Replace the dead hand with his healing hand.

 

Para ser liberado de lugares oscuros

La Resurrección es una profunda corriente que fluye por todo tu ser, la parte mas profunda de donde estas y de quien eres. 

Esto tal vez es muy fácil de ver cuando la vida te sonríe.  Fácil de ver, cuando estas descansado/a, refrescado/a, y cuando estas arriba de tu mundo y tu vida.  Casi puedes sentir el poder de la Resurrección dentro de ti.

Esto no es tan fácil de ver cuando la vida no te sonríe.  No es tan fácil de ver cuando estas presionado/a por tareas, preocupaciones y ansiedades de la vida.  Y lo ultimo que puedes sentir es el poder de la Resurrección dentro de ti.

Pero es entonces cuando este poder esta mas presente y activo dentro de tu vida.  Nada más que no te gusta lo que está haciendo dentro de ti.  Nada mas no te gusta lo que te esta mostrando. Nada mas no estás listo/a para tomar los pasos que te está pidiendo que tomes.

Lo que el Señor-Resucitado te esta mostrando es la lista obscura de esas cosas que te están apartando de Él.  Tus heridas, tus miedos, tus titubeos, tus compromisos, tus ansiedades, tus adicciones, tus pecados: el esta permitiendo que todos estos suban a la superficie de tu mente y corazón, el esta permitiendo que sientas el peso de sus manos muertas.

Quiere que te des cuenta de estas cosas y que sientas estas cosas, porque quiere que hagas algo.   Sin su Gracia, no las podrías reconocer.  Sin reconocerlas, no podrías abrirte a su poder redentor y sanador.

Su Resurrección debería de liberarte de todas esas cosas obscuras por medio de la sanación.  Reemplaza esa mano obscura con su mano sanadora.

 

Where the Resurrection begins

Where should you go to celebrate Easter?  You should go where the Lord is to be found.  You should go where you are to be found. 

The Lord is to be found in his holy words, and in his sacred signs.  This is the ordinary way he comes to us.  So, in a last gasp of Lenten self-denial, give yourselves up to this Holy Week, with all its words and all its signs.  They are filled with the mystery of God.

And you, where are you to be found?  Inside, of course.  Inside your own heads and your own hearts.  There is movement there, constant motion.  There is an unending flow of persons, places, issues, and events that are to be found there each day.  Some call this the stream of consciousness.  It is your stream, to be sure.  You allow this or that, or the other thing, into it.  But it is also beyond you.  It works without you. 

So, gather up all the thoughts, the feelings, the desires, the urges, the dreams, the wounds, the fears, the resentments, the angers, and the joys too … gather them all up, these things, and many more besides.  They change constantly.  They move rapidly.  The stream of your consciousness is a buzzing, booming, confusion, as William James once described it.  But that is exactly where you are.  That is the starting point for each of your days. 

And that is exactly where the Resurrection begins.  It floats in your stream.  It swims in your river.  It rushes in your waters.  It floods and changes your very course.  The Resurrection is a deep current flowing through you, the deepest part of where and who you are.  So take where you are to be found to where the Lord is to be found in these Holy Days.  Let them enlighten you to the healing that is happening deep inside you. Wake up to a blessed, and life-changing, Easter Sunday.

 

‘Donde comienza la Resurrección’

¿A dónde debería ir para celebrar la Pascua?  Debería ir a donde se encuentre el Señor.  Debería ir a donde lo encuentren a usted. 

El Señor se encuentra en sus santas palabras y en sus signos sagrados.  Esta es la manera ordinaria en que él viene a nosotros.  Entonces, en un último grito de abnegación cuaresmal, entréguese a esta Semana Santa, con todas sus palabras y todos sus signos.  Están llenos del misterio de Dios.

Y a usted, ¿dónde lo encontrarán?  En el interior, por supuesto.  Dentro de su propia cabeza y su propio corazón.  Hay movimiento allí, movimiento constante.  Hay un flujo interminable de personas, lugares, problemas y eventos que se encuentran allí cada día.  Algunos lo llaman el flujo de la conciencia.  Es su flujo, ciertamente.  Usted permite esto o aquello, o lo otro, dentro de él.  Pero también está más allá de usted.  Funciona sin usted. 

Por lo tanto, reúna todos los pensamientos, los sentimientos, los deseos, los deseos, los sueños, las heridas, los miedos, los resentimientos, los enojos y las alegrías también... júntelos, estas cosas y muchas más.  Ellos cambian constantemente.  Se mueven rápidamente.  El flujo de su conciencia es un zumbido, un estallido, una confusión, como William James una vez lo describió.  Pero eso es exactamente donde usted está.  Ese es el punto de partida para cada uno de sus días. 

Y ahí es exactamente donde comienza la Resurrección.  Ella flota en su corriente.  Ella nada en su río.  Ella se apresura en sus aguas.  Ella inunda y cambia su propio rumbo.  La Resurrección es una corriente profunda que fluye a través de usted, la parte más profunda de dónde usted está y de quién usted es.  Así que vaya desde donde se encuentra al lugar donde se encuentra el Señor en estos Días Santos.  Deje que lo iluminen para ir a la curación que está sucediendo en lo profundo de usted.   Despiértese con un bendito Domingo de Pascua que le cambie su vida.

 

 

 

 

 

 

‘Principal and Foundation’

 At the beginning of his Spiritual Exercises, St. Ignatius of Loyola gave us some down-home truths, the Principle and Foundation, he called it. 

We need to know four things, he said: that we were created for this end, to know, love, and  serve God, and to be happy with him in heaven; that all the things of the earth were created for us, to help us reach that end; that they are to be used, or not used, insofar as they help us to that end; and that we are to be indifferent to all things (open, available, free), and ready to choose whatever He asks of us.

On our good days, we do know these things.  We did not make ourselves; he made us: another, a more mysterious Someone, made us.  And, on these good days, we are grateful.  We feel we must be so.  We must give thanks.  We must follow that relationship wherever it leads us.  It’s a deep and a personal thing with us. 

All this the Church believes.  But most people growing up in our world never hear of this Principle and Foundation: they have no notion of these four truths.  No wonder they wander, in a fog.  They don’t know where they come from, they don’t know where they are going.  Not knowing that, they cannot know how to use the good things of the world in a way that will help them get there.  They have never been taught these fundamental things of successful human living. 

It is the difference between the house built on sand, and the house built on rock.

Unless the Lord builds the house, the builder builds in vain. (Psalm 127:1)

 

Principio y Fundamento

Al comienzo de sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola nos dio algunas verdades de fondo, el Principio y Fundamento, lo llamó. 

Necesitamos saber cuatro cosas, dijo; que fuimos creados para este fin: conocer, amar y servir a Dios, y ser felices con él en el cielo; que todas las cosas de la tierra fueron creadas para nosotros, para ayudarnos a alcanzar ese fin; que deben ser utilizadas, o no utilizadas, en la medida en que nos ayudan a ese fin; y que debemos ser indiferentes a todas las cosas (abiertos, disponibles, libres) y listos para elegir lo que Él nos pida.

En nuestros días buenos, sabemos estas cosas.  No nos hicimos nosotros mismos; Él nos hizo: un otro, un Alguien más misterioso, nos hizo.  Y, en estos días buenos, estamos agradecidos.  Sentimos que debemos serlo.  Debemos dar gracias.  Debemos seguir esa relación donde sea que nos lleve.  Es algo profundo y personal en nosotros. 

Todo esto, la Iglesia lo cree.  Pero la mayoría de las personas que crecen en nuestro mundo nunca escuchan este Principio y Fundamento: no tienen ninguna noción de estas cuatro verdades.  No es de extrañar que vaguen, en medio de una niebla.  No saben de dónde vienen, no saben a dónde van.  Sin saber eso, no pueden saber cómo usar las cosas buenas del mundo de una manera que los ayude a llegar allí.  Nunca se les han enseñado estas cosas fundamentales de una vida humana exitosa. 

Es la diferencia entre la casa construida sobre arena y la casa construida sobre roca.

Si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los albañiles. (Salmo 127,1)

Bishop Emeritus Ronald M. Gilmore
Bishop Emeritus
Ronald M. Gilmore

Ordained & Installed
Bishop of Dodge City
July 16, 1998

 

Diocese of Dodge City


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