Mt 11, 25-30
En aquel tiempo, Jesús exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.
El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre; nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera’’.
Instrucciones Simples:
Después de que el pasaje de la Escritura se lee por primera vez…invite a compartir una palabra, frase, idea, imagen o un pensamiento.
Después lea el pasaje de la Escritura por segunda vez… Vengo a Jesús cuando estoy agobiado y encuentro descanso en El al…
Después de que el pasaje de la Escritura sea leído por tercera vez…invite a compartir: ¿Qué me pide Dios que haga o que cambie?
Termine la oración con un círculo de oración…Te doy gracias Señor… Por favor Dios…
Juntos rezamos el Padre Nuestro.
Recuerde siempre siéntase libre de decir paso.
