An Intentional Disciple in Prayer

Sherry A. Weddell writes about her experience in prayer before becoming an intentional Catholic disciple: “I walked into Blessed Sacrament Church (!) and felt a powerful presence of God that I had never felt before. … It was that experience of God’s presence that kept me coming back to Catholic Churches to pray. … That Presence-for-which-I-had-no-explanation… And so I came to regard Blessed Sacrament as my personal prayer place” (Forming Intentional Disciples, p. 165).
Sherry has visited our diocese several times, assisting us with Called and Gifted, the gifts-discernment program she founded. Prayer is a key to becoming a profound disciple of Jesus: building trust in each other, fostering curiosity for things holy, opening hearts to a deeper relationship with our Loving God, seeking this more intense call, and finally committing to be an intentional disciple (her five thresholds of conversion).  She continues: “Adoration appeals to postmoderns because it is experiential, mysterious, and accessible to everyone” (p. 164).
As we continue our Stewardship Renewal 2014, deepening our discipleship in hospitality, prayer, formation, and service, we ask God how we can re-commit ourselves to prayer: adoration before the Blessed Sacrament, private prayer, prayer as a family and community, greater devotion to the sacraments of Reconciliation and Eucharist, and just resting in the presence of our Gentle Jesus.  Jesus will be there for us, in our Churches, in each other, and in our hearts, since He loves us more than we can ask or imagine!

Un Discípulo Intencional en la Oración

Sherry A. Weddell escribe sobre su experiencia en la oración antes de convertirse en un discípulo católico intencional: “Entré en la Iglesia del Santísimo Sacramento (¡!) y sentí una presencia poderosa de Dios que nunca había sentido. …Fue esa experiencia de la presencia de Dios que hizo que me hacía volver a las Iglesias Católicas a orar. …Esa Presencia-por-cual-no-tenia-ninguna-explicación…y así que vine a mirar el Santísimo Sacramento como mi lugar de oración personal”  (Forming Intentional Disciples [Formando Discípulos Intencionales], p. 165).
Sherry ha visitado nuestra diócesis varias veces, asistiendo con Llamados y Dotados, el programa de discernimiento de los dones fundado por ella. La oración es una clave para convertirte en un discípulo de Jesús profundo: creando confianza en uno al otro, fomentar la creatividad para cosas sagradas, abriendo corazones a una relación más profunda con nuestro Dios de Amor, buscando este llamado más intenso y finalmente comprometiéndonos a ser un discípulo intencional (sus cinco umbrales de conversión). Continua: “Adoración atrae a posmodernos porque es experiencial, misterioso y accesible a todo el mundo” (p. 164).
Mientras continuamos con nuestra Renovación de Compartir 2014, profundizando nuestro discipulado en el sector de la hospitalidad, oración, formación y servicio, le pedimos a Dios cómo podemos comprometernos de nuevo a la oración: adoración ante el Santísimo Sacramento, oración privada, oración como familia y comunidad, una mayor devoción a los sacramentos de Reconciliación y Eucaristía, y simplemente descansar en la presencia de nuestro Dulce Jesús. ¡Jesús estará allí para nosotros, en nuestras Iglesias, en uno al otro y en nuestros corazones, pues Él nos ama más de los que podemos pedir o imaginar!